La Autoestima

La AUTOESTIMA es la percepción de uno mismo o la valoración que uno hace de sí mismo. Se basa en todos los pensamientos, sentimientos, sensaciones y experiencias que hemos ido recogiendo durante nuestra vida sobre nosotros mismos. Es el nucleo básico de la personalidad, motor de la persona y valor fundamental para la madurez psicoafectiva.
Indica hasta qué punto uno se siente capaz, importante, digno y con éxito. Además, influye en el comportamiento y establece la capacidad de actuar de forma positiva, ser felices y disfrutar de la salud.
Pubertad y adolescencia. Bloque de recursos de Proyecto educativo para la ESO.


Se puede tener un
sentimiento incómodo de no ser lo que esperábamos o, por el contrario, un sentimiento positivo hacia nuestra persona:
  1. Aprecio: virtudes, talento, habilidades, cualidades...corporales o mentales. Sentirse valioso.
  2. Aceptación y respeto: tolerante y esperanzado de las propios defectos, limitaciones, debilidades, errores, fracasos, deseos, sin angustia, de crecer y mejorar.
  3. Afecto y confianza, en paz con los pensamientos y con el cuerpo.
  4. Atención y cuidado de las necesidades reales físicas, psicológicas, intelectuales, emocionales, etc.
  5. Conciencia de los propios procesos de cambio interior. José Vicente Bonet

La AUTOESTIMA es esencial para la supervivencia psicológica y la motivación

1. Facilita el aprendizaje nos motiva, ilusiona e impulsa a superarnos, a lograr nuestros propósitos.
2. Nos da seguridad para superar las dificultades, nos hace más fuertes y tenaces
4. Desarrolla la creatividad
3. Cimienta la responsabilidad -> la libertad
5. Estimula la autonomía personal y autoconfianza
6. Posibilita una relación social saludable, pues nos hace más bondadosos, humanos y equilibrados.
7. Permite realizar con éxito proyectos personales


Además, la autoestima y los sentimientos negativos (ansiedad, inseguridad, miedo, baja estima) se contagia, se transmite con el ejemplo. Los hijos los sienten.

Aquel que es mal consigo mismo, no será bueno con nadie. Proverbio.

El apocamiento y el orgullo está afectados por una baja estima, por el deseo de huir de la realidad personal. La sencillez habla de espontaneidad, de llaneza y naturalidad, sin ostentación ni artificio; cualidades y actitudes que también definen a las personas con notable autoestima.

El sano amor a sí mismo no tiene nada que ver con el orgullo o con la soberbia. El orgulloso, para compensar su baja estima, proyecta su íntimo autodesprecio sobre los demás, al tiempo que "huye hacia adelante" y llega al extremo de considerarse mejor y más que nadie, pero sin verdadera convicción.

Aunque la sencillez sea una virtud, el apocamiento es un vicio.
Proverbio. Mediente la actitud extrema de autorreproche e invalidación, se "huye hacia atrás", casi hasta caer en la depresión y la anulación de sí mismo.


Programa para potenciar al máximo la autoestima de los adolescentes y los jóvenes

La autoestima "se despierta" y activa con el reconocimiento, la valoración positiva y felicitación por los éxitos y los logros conseguidos. Pero hay que poner los medios para que el adolescente llegue al convencimiento de que es valioso, de que puede influir positivamente en su vida y tiene aptitudes para lograr cuanto se proponga.

A su vez, el adolescente debe poner sus medios y hacer todo cuanto pueda. No hay posible autoestima sin esfuerzo, sin acción eficaz, sin autodisciplina, sin la firme decisión de hacer lo que sea necesario para lograr los objetivos propuestos. Acumular de forma gradual pequeños éxitos y comprobar cómo se van superando las dificultades es conditio sine qua non para la autoestima. !Atreverse¡ tomarse la molestia, esforzarse, pagar un precio, "currárselo", es el camino.

Para conseguirlo hay que ser entusiasta, decidido, activo, autodisciplinado y, sobre todo, tenaces, crecerse ante la adversidad, convertir los fracasos en experiencias aprovechables, correr riesgos. "Quien no arriesga, no gana".
Refrán


Bernabé Tierno. La fuerza del amor


¿Cómo potenciar la autoestima positiva ?
  1. Liberarse de sentimientos negativos, de ideas erróneas y de caretas de interpretación, para llegar a aceptarse a sí mismo.
  2. Evaluarse sin caer en sentimientos de culpabilidad, que son autodestructivos y paralizantes, o neurosis de ansiedad.
  3. Las apariencias no son lo más importante.
  4. Vivir activamente. Asumir responsabilidades y compromisos necesarios, con seguridad y sin que nos lo pidan.
  5. Perder el miedo a revelar los sentimientos y debilidades propias a los amigos.
  6. Desarrollar habilidades sociales.
  7. Suscitar conductas asertivas. Vivir según el propio sistema de valores.
  8. Aprender a tomar decisiones. Entrenarse en la solución de problemas.
  9. Fomentar la autoestima de los otros.
  10. Ser auténtico, coherente y honrado en las relaciones. Ser natural, espontáneo y soler decir lo que se piensa. "He aquí la regla de nuestra vida: decir lo que sentimos; sentir lo que decimos: que la palabra vaya de acuerdo con los hechos."Séneca.
  11. Practicar la autorrelajación y la autosugestión positiva. Autofelicitación, reconocimiento del esfuerzo, la dedicación y la entrega.
  12. Derrribar barreras internas para tener éxito en el trabajo y en las relaciones con otras personas. Tolerancia a la frustración (resiliencia), encajar los fracasos, aprendiendo de ellos, encarando la situación de distintas maneras (esperando, riéndose de sí mismo, replicando, etc.). Sin compararse con los demás, sólo consigo mismo, tratando de mejorar cada día, afrontar nuevos retos con entusiasmo y sentirse orgulloso por los logros personales: interés por aprender y practicar nuevas actividades y lanzarse a ellas con seguridad.
  13. Tener el coraje de aceptarse cada vez más uno mismo y la propia realidad , comprendiendo que ese es un derecho básico e irrenunciable. No ser quejica, ni perder el tiempo en lamentos.

Cuando sientas que no te aman, comienza por amarte tú mismo, y después sal a amar a alguien. Cuando sientas que no te aprecian, comienza por apreciarte ti mismo, y después sal a apreciar a alguien. Cuando sientas que no se te reconoce, comienza por reconocerte a ti mismo, y después sal a darle reconocimiento a alguien. Cuando sientas que no se te toca, comienza por tocarte a ti mismo, después sal a tocar a alguien. Cuando sientas que no se te hace caso, comienza por hacerte caso a ti mismo, y después sal a hacer caso a alguien. Cuando sientas que se te rechaza, comienza por aceptarte tú, y después sal a aceptar a alguien. Cuando te sientas sólo, encuéntrate, y después sal a encontrar a alguien. Cuando te sientas pobre, comienza por darte a ti mismo, y después sal a darle a alguien. Y entonces encontrarás a alguien que te ame, te aprecie, te reconozca, te toque, te haga caso, te acepte, te encuentre y te dé. Sondra Ray