DESCANSO, OCIO, PLACER, TEMPLANZA, TENTACIONES y VICIOS



"Desconectar", Descansar, cambiar de ocupación, hacer otras cosas, es muchas veces una manera de poner a punto nuestras "herramientas". Seguir haciendo algo a la fuerza (con "herramientas" en malas condiciones), en cambio, es un vano intento de reeemplazar con voluntad la incapacidad o la ofuscación de un individuo en un momento determinado. Jorge Bucay. Déjame que te cuente...

El sabio uso del ocio es un producto de la civilización y de la educación. Bertrand Russel

A diferencia de otros animales, los humanos tenemos una especie de inquietud o desasosiego, hecha en gran medida de miedo al aburrimiento, que incita a buscar, al principio con prudencia y luego frenéticamente, nuevas formas de estímulo. No nos conformamos con la supervivencia sino que ansiamos la inmortalidad.Política para Amador. Fernando Savater.

EL PLACER

En lo que hace disfrutar a dos y no daña a ninguno no hay nada de malo.

Nada es malo sólo por el hecho de que te dé gusto hacerlo. El puritano cree que cuando uno vive bien tiene que pasarlo mal, que cuando uno lo pasa mal es porque está viviendo bien.

Carpe diem: debes buscar todos los placeres de hoy; no es que tengas que buscar hoy todos los placeres. Lo placentero es lo bien que tú sepas disfrutar con lo que te rodea.

Hay que retener con todas nuestras uñas y dientes el uso de los placeres de la vida, que los años nos quitan de entre las manos unos después de otros.
Michel de Montaigne.

La diferencia entre el "uso" y el "abuso": cuando usas un placer, enriqueces tu vida y no sólo el placer sino que la vida misma te gusta cada vez más; es señal de que estás abusando al notar que el placer te va empobreciendo la vida y que ya no te interesa la vida sino sólo ese particular placer. O sea que el placer ya no es un ingrediente agradable de la plenitud de la vida, sino un refugio para escapar de la vida, para esconderte de ella y calumniarla mejor...

Desconfía de todos los placeres cuyo principal encanto parezca ser el "daño" y el "peligro" que proporcionan. Una cosa es que te "mueras de gusto" y otra bastante distinta que el gusto consista en morirse... o al menos en ponerse "a morir". Cuando un placer te mata, o está siempre -para darte gusto- a punto de matarte o va matando en ti lo que en tu vida hay de humano (lo que hace tu existencia ricamente compleja y te permite ponerte en el lugar de los otros)... es un castigo disfrazado de placer, una vil trampa de nuestra enemiga la muerte.

La ética consiste en apostar a favor de que la vida vale la pena, ya que hasta las penas de la vida valen la pena. Y valen la pena porque es a través de ellas como podemos alcanzar los placeres de la vida, siempre contiguos -es el destino- a los dolores. ¡Lo que me gusta es disfrutar y no perecer! No quiero placeres que me permitan huir de la vida, sino que me la hagan más intensamente grata.

La TEMPLANZA es el arte de poner el placer al servicio de la alegría, es decir, la virtud que sabe no ir a caer del gusto al disgusto.
El placer es estupendo y deseable cuando sabemos ponerlo al servicio de la alegría, pero no cuando la enturbia o la compromete. El límite negativo del placer no es el dolor, ni siquiera la muerte, sino la alegría: en cuanto empezamos a perderla por determinado deleite, seguro que estamos disfrutando con lo que no nos conviene. La alegría es una experiencia que abarca placer y dolor, muerte y vida; es la experiencia que acepta definitivamente el placer y el dolor, la muerte y la vida.

El placer de sentirse culpables: el mundo está lleno de supuestos "rebeldes" que lo único que desean en el fondo es que les castiguen por ser libres, que algún poder superior de este mundo o de otro les impida quedarse a solas con sus tentaciones.

En cambio, la templanza es amistad inteligente con lo que nos hace disfrutar. A quien te diga que los placeres son "egoístas" porque siempre hay alguien sufriendo mientras tú gozas, le respondes que es bueno ayudar al otro en lo posible a dejar de sufrir, pero que es malsano sentir remordimientos por no estar en ese momento sufriendo también o por estar disfrutando como el otro quisiera poder disfrutar. Comprender el sufrimiento de quien padece e intentar remediarlo no supone más que interés porque el otro pueda gozar también, no vergüenza por que tú estés gozando. Sólo alguien con muchas ganas de amargarse la vida y amargársela a los demás puede llegar a creer que siempre se goza contra alguien.

Ética para Amador. Fernando Savater.

Las tentaciones no se pueden combatir a base de prohibiciones, porque las prohibiciones las fomentan y además perjudican a las personas que empleando mejor su libertad son capaces de usar las cosas sin abusar de ellas. Siempre habrá quien utilice lo que está a su alcance (la química, el erotismo, la política, la religión, ...) para autodestuirse o para castigarse por sus pecados. Pero lo único que se puede hacerse si queremos una sociedad adulta y no represiva es educar para la templanza y preparar para la prudencia a los individuos libres.

Política para Amador. Fernando Savater.

  • Está maduro, al modo puritano, quien ha interiorizado la inexorable ley que impone aplazar las compensaciones deseables y no desear las compensaciones que no se pueden aplazar. La urgencia del placer contraviene esta norma prudencial. El valor de elegir. Fernando Savater.
  • La humanidad se cansa pronto de todo, sobre todo de lo que más disfruta. George Bernard Shaw
  • El vicio corrige mejor que la virtud. Soporta a un vicioso y tomarás horror al vicio. Soporta a un virtuoso y pronto odiarás a la virtud entera. Tony Cuvert, Abecedario malévolo.
  • La senda de la virtud es muy estrecha y el camino del vicio, ancho y espacioso.Miguel de Cervantes Saavedra
  • Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos. Confucio
  • Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos. Plutarco
  • Bueno es carecer de vicios, pero es muy malo no tener tentaciones. Walter Bagehot
  • La moderación presupone el placer, la abstinencia, no. Por eso hay más abstemios que moderados. Lichtenberg, Aforismos