VIVIR JUNTOS. CONVIVENCIA Y RESPETO: LA GRAN FAMILIA HUMANA

  • Para los que no tenemos creencias, la democracia es nuestra religión. Paul Auster

Principio ético de reciprocidad: Trata a las demás personas como deseas ser tratado.

No hagas a los otros lo que no quieras que te hagan a ti... Todo que lo que hagas a otros te lo haces también a ti mismo. Erich Fromm, Ética y psicoanálisis.

No hagas a los demás lo que deseas para ti; los demás pueden tener gustos diferentes. George Bernard Shaw

La LEY DEL KARMA (ley de acción y reacción): "CUANTO MÁS DAS, MÁS RECIBES", "Por cada acción, hay una reacción igual y opuesta". Lo que se siembra se recoge. Donde las dan, las toman. Lo que uno da (felicidad, dolor,...), lo recibe en la misma cantidad. El karma comienza en la mente como un PENSAMIENTO que es la semilla de los SENTIMIENTOS, las PALABRAS y las ACCIONES. Se puede cambiar lo que se siente cambiando lo que se piensa. Sentimientos, palabras y acciones producen buenas/malas "vibraciones" y hace que influyamos en el ambiente, creando un mal/buen "rollo".

  • La individualidad es eso que nos hace distintos, únicos e irrepetibles. Si sólo insistimos en nuestra individualidad, caeremos en el individualismo, que sólo conduce al aislamiento y al empobrecimiento.
  • Ante los problemas que inquietan a la sociedad, nuestra ÉTICA SOCIAL puede situarse en medio de dos posturas extremas: la ACTITUD de AISLAMIENTO peicúreo (egoísmo) o la ACTITUD de COMPROMISO estoico (deber). Ambas descansan sobre dos requisitos formales: la LIBERTAD y la JUSTICIA.
  • No deberá asustarnos actitudes incívicas cultivadas en base a prejuicios ideológicos o modelos de sociedad autoritarios que defienden privilegios y situaciones injustificadas de desigualdad.
  • Cada persona debería pensar que es una de las hojas de un árbol y que ese árbol es toda la Humanidad. No podemos vivir sin los demás, sin el árbol. Pau Casals
  • La idea de que somos entidades separadas es una ilusión óptica de la conciencia. Todas las cosas del universo están interrelacionadas en un gran campo de energía (...). Si Dios existe, Dios es armonía. Albert Einstein
  • Hemos aprendido a volar como los pájaros y a nadar como los peces, pero no hemos APRENDIENDO el sencillo arte de VIVIR JUNTOS (CON-VIVENCIA) como hermanos. Martin Luther King, Jr.
  • Tengo un sueño de que, un día, esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo. "no se les juzgará por el color de su piel, sino por su carácter...." Martin Luther King, Jr.
  • La verdadera pluralidad no radica en dejar a cada cual con sus propias ideas, creencias, culturas o intereses, sino en poner las condiciones de ausencia de autoritarismo y prejuicio. J.Carlos Mougán Rivero. Andalucía Educativa.
  • No el Hombre, sino los hombres habitan este planeta. La pluralidad es la ley de la Tierra. Hanna Arendt, La vida del espíritu.
  • El secreto del hombre interesante es que él mismo se interesa por todos. Charles Péguy
Una de las principales ventajas de vivir en comunidad es que nunca se parte de cero, que podemos enterarnos de inmediato de muchos trucos y habilidades que nos hubiera llevado mucho tiempo descubrir a cada cual por sí mismo...o que no hubiéramos descubierto nunca.
Hay dos formas de integrarse en los grupos: en la pertenencia a un grupo se caracteriza por la entrega incondicional (o casi) a la colectividad, lo que cuenta es ser del grupo, para bien o para mal, sentirse arropado e identificado con sus valores sin cuestionarlos; en la participación, el individuo está porque quiere y mientras quiere, no se ve obligado a la lealtad y conserva suficiente distancia crítica como para decidir si le conviene o no seguir en ese colectivo; lo importante son los objetivos que pretendemos lograr por medio de la incorporación al grupo: si no lo conseguimos, lo dejamos. Los abusos de la pertenencia desembocan en el fanatismo y la exclusión, los de la participación mal entendida llevan al desinterés y a la insolidaridad.

La competencia es un índice inequívico de sociedad democrática, que las sociedades no competitivas están constituidas por castas infranqueables basadas en la sangre o la teología. Para competir con los otros hay que igualarse antes con ellos y también, se necesita a los demás: nadie compite solo. Quienes buscan a toda costa tiranizar o exterminar no son más competitivos que los otros: al contrario, lo que quieren es acabar de competir cuanto antes...
Política para Amador. Fernando Savater.

  • Un fanático es alguien que no puede cambiar de opinión y no quiere cambiar de tema.Winston Churchill.


El respeto es el sentimiento adecuado hacia todo lo valioso. Necesitamos respetar y ser respetados. Nuestro modo de vivir se basa en el reconocimiento que los demás hacen de nuestra dignidad. El respeto -conducta que merece todo lo digno: cuidado, protección, fomento- no sólo impone deberes hacia los demás, sino hacia nosotros mismos.Aprender a vivir. José Antonio Marina

Siempre es
más valioso tener el respeto que la admiración de las personas.
Jean-Jacques Rousseau


Elegir la educación cívica

  • El individuo educado es aquel que reconoce la legitimidad de toda ley que le impone un comportamiento admisible y aceptable por todos, es decir un comportamiento racional y razonable. Pero es también el individuo que captaría la ilegitimidad de toda ley que le impusiera no respetar a la persona de otro como a si mismo, que le obligue por ejemplo a considerar tal o tal otra categoría de seres humanos como a simples cosas. Patrice Canivez.
Es preciso combatir lo que detestamos sin destruir indiscriminadamente lo que ya hemos conseguido desde hace por lo menos un par de siglos. Yo empezaría la revolución difícil y necesaria por la educación.
  • Todas las democracias contemporáneas viven bajo el temor permanente a la influencia de los ignorantes. John Kenneth Galbraith. Es a tal temor y a la forma de prevenirlo, a lo que se refiere la educación cívica.
La ignorancia se refiere al funcionamiento mismo del sistema democrático:
  1. la incapacidad para expresar demandas sociales inteligibles a la comunidad o para comprender las formuladas por otros,
  2. el bloqueo que impide argumentar o calibrar los argumentos ajenos (orales o escritos),
  3. la carencia de un mínimo sentido de los derechos y deberes que supone -e impone- la vida en sociedad más allá de las adhesiones patológicas a la tribu o la etnia.
Este tipo de ignorantes, todos ellos con derecho a voto, se opondrán probablemente a las reformas necesarias que impliquen algún sacrificio y secundarán a los demagogos que les prometan paraísos gratuitos o la revancha brutal de sus frustraciones a costa de cualquier chivo expiatorio. El auténtico problema de la democracia no consiste en el habitual enfrentamiento entre una mayoría silenciosa y una minoría reivindicativa o locuaz, sino en el predominio general de la marea de la ignorancia.
  • Nadie puede llegar a gobernar sin haber sido antes gobernado. Aristóteles. Es un requisito imprescindible para poder en su día a gobernar con responsabilidad.
La primera asignatura de esa educación debe consistir en enseñar a deliberar. Deliberamos sobre el rumbo a seguir y no sobre el puerto de partida. Pero tal capacidad de deliberación implica que el rumbo nunca esté necesaria e inamoviblemente determinado por el puerto del que se parte: supone planear y quizá rectificar planes, jamás sufrir inexorablemente un destino sobre el que no cabe discusión.

Preparar para la deliberación consiste en formar caracteres humanos susceptibles de persuasión: es decir, capaces de persuadir y dispuestos a ser persuadidos. Ambas cosas son imprescindibles para erradicar la violencia civil, que siempre proviene de quienes son incapaces de articular convincentemente demandas sociales o de comprender la fuerza argumental de las que se les proponen u oponen.

La educación cívica tiene que intentar promover ciudadanos susceptibles de sentir y apreciar la fuerza de las razones, no las razones de la fuerza. Porque la deliberación es una tarea de puesta en común de razones y necesita fomentar la expresión y la comprensión: proponer sin imponer, aceptar sin sentir humillación, ser capaz de acuerdos y transacciones. La democracia es un ejercicio de humildad social: aceptar que todos somos necesarios, que la cordura de cada uno necesita como límite que la haga efectiva las razones opuestas de otros que deben vivir con él. También implica asumir que vivimos en lo deliberado, no en lo fatalmente impuesto. De ahí que ninguna pertenencia puede servir de excusa para privar a nadie -sea cual fuere su sexo, origen, raza o condición familiar- de la educación cívica que le permitirá participar en la gestión de lo común. Por encima de cualquier otra determinación, compartimos el ser racionales y por tanto razonables, es decir protagonistas y no comparsas del drama social que interpretamos juntos.
  • Reconocer a otro la cualidad de sujeto en tanto que ser razonable, es reconocerle de ipso facto el derecho a la educación. Pues la educación es lo que le permite llegar a ser lo que es: un ser de pensamiento, de palabra y de comunicación. Uno de los derechos fundamentales de todo hombre, junto a la libertad, es así tener los medios intelectuales para la libertad. Éduquer le citoyen? Patrice Canivez.
No hay educación cívica que no fomente la tolerancia democrática, pero no es educación cívica la que tolera cualquier idea o conducta, es decir, la que no distingue entre tolerancia e indiferencia suicida.

El objetivo de la educación es la reproducción social consciente: no el intento de fotocopiar el orden establecido hasta en sus peores defectos sino una selección crítica de sus aspectos científicos y valorativos más promisorios. En nuestro caso, de lo que se trata es de establecer lo mejor no de cualquier cultura o de todas un poco por igual sino de la cultura democrática. Educar es preferir y reforzar, no acatar cualquier tradición como si la razón no pudiese discriminar entre ellas. Ese pluralismo es enriquecedor e inspira a quienes lo comparten.

No es cierto que en democracia todas las opiniones son respetables. No todas las opiniones deben ser igualmente “respetadas”, si por tal cosa se entiende que hay que aceptarlas sin crítica ni protesta o perpetuarlas en nuestro sistema educativo. En las democracias todas las personas son igualmente respetables, pero no todas las opiniones.

En democracia se respeta el derecho a la libertad religiosa pero no se admite que nadie convierta su credo en deber para ningún otro, ni mucho menos que exija un estatuto legal distinto que el resto de los ciudadanos. En un estado democratico existe el derecho a la diferencia pero no la diferencia de los derechos.
Lo que la educación cívica enseña respecto a la tolerancia puede resumirse así: se puede ser humano de muchas maneras... aunque no todas ellas son democráticas. Es preciso aprender a respetar la pluralidad de caminos que sigue lo humano. Fanático es quien no soporta vivir con los que piensan de modo distinto por miedo a descubrir que él tampoco está tan seguro como parece de lo que dice creer.
Nada tiene que ver con el relativismo que establece el postulado falsamente tolerante de que “todas las culturas son igualmente apreciables”. Es cierto que no hay culturas superiores a otras, si por tal se entiende que no tengan nada que aprender de las demás; pero no es verdad que todas sean igualmente compatibles con la democracia o que la razón no pueda elegir entre ellas los rasgos políticos y sociales más deseables. Esa capacidad de elegir, preferir y desechar es lo que precisamente debería intentar conseguir en los futuros ciudadanos la educación cívica.
El valor de elegir. Fernando Savater.

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