LAS NECESIDADES Y LA MOTIVACIÓN


¿Para qué y por qué?


  • La condición necesaria para que tenga sentido considerar algo como una acción es la posibilidad de proponérselo o de tener intención de hacerlo. Manuel Cruz.
Ningún motivo, por contundente y convincente que en sí mismo parezca, desencadena necesariamente la acción. La voluntad humana no es tanto voluntad de vivir o de poder sino ante todo voluntad de futuro. También hablamos de “razones” para actuar y no sólo de motivos o causas de la acción.

¿Cómo puede establecerse que un acto ha sido intencionado? Respondiendo a las preguntas de “para qué” y “por qué” lo ha hecho.

El derecho y la sociología se atienen a desentrañar, categorizar y -en su caso- juzgar la dimensión objetiva de la acción (“¿para qué?”).

La consideración de los motivos ("¿por qué?") intenta explicar la parte mental y por tanto irreductiblemente subjetiva de la acción. En su dimensión adivinatoria -que pretende objetivar lo subjetivo- será psicológica y, en tanto se mantenga como pura reflexión sobre la voluntad del sujeto que sólo él gestiona, resultará ética.

Las posibles respuestas a la pregunta “¿por qué?” podrían ser:
  1. Necesidades. La razón reflexiona sobre lo que somos a partir de lo que necesitamos. Lo característico de las necesidades es su carácter negativo: son carencias a remediar, cuya privación se nos hace insoportable pero suya satisfacción -cuando es habitual o fácil- apenas celebramos como una gran conquista.
  2. Deleites.
  3. Compromisos: los más propiamente racionales de nuestros motivos.
  4. Proyectos. La capacidad de innovar y transformar también mueve las acciones humanas. Vivimos comprometidos con planes de futuro, que siempre encierran alguna mínima o ambiciosa modificación de la realidad que nos hemos encontrado y en la que nos encontramos.
  5. Experimentos.
El valor de elegir. Fernando Savater.




  • Según Maslow, 1934, Las necesidades humanas están jerarquizadas y escalonadas: las más altas ocupan nuestra atención sólo una vez que se han satisfecho necesidades inferiores en la pirámide. Las fuerzas de crecimiento dan lugar a un movimiento hacia arriba en la jerarquía, las regresivas empujan hacia abajo.
En la cúspide de la pirámide, una persona está realizada (autorealización) cuando desarrolla plenamente sus capacidades, algo que no tiene que ver con el éxito social, sino con la satisfacción personal. Una vez alcanzado este nivel, la persona orienta la propia vida hacia valores tales como el amor desinteresado, la verdad, la belleza, etc. El individuo "transciende", es decir, es capaz de salir de sí mismo, orientándose hacia valores que se hallan por encima de él.

  • Es difícil entender que en nuestro mundo haya animales domésticos perfectamente alimentados y cuidados mientras muchos seres humanos viven en la miseria. O que haya seres humanos con necesidades básicas insatisfechas mientras que las necesidades que tienen otros son la de poseer un valioso objeto de arte o conseguir fama y prestigio social.
  • Para motivar a las personas, debemos buscar que necesidades tienen satisfechas e intentar facilitar la consecución del escalón inmediatamente superior. Si bien ninguna de las necesidades queda plenamente satisfecha jamás, una necesidad sustancialmente satisfecha ya no motiva.
  • Un sistema económico debe tomar decisiones para satisfacer las necesidades humanas con recursos escasos y susceptibles de usos alternativos.
  • Una de las estrategias del Marketing es "crear necesidades nuevas" a los consumidores para vender más.
  • La TECNOLOGÍA se ocupa de crear productos artificiales para cubrir necesidades y deseos materiales, y mejorar las condiciones de vida, mediante el diseño y construcción de objetos y sistemas técnicos. La forma en que ha ido dando respuesta a estas necesidades, en cada época, ha dependido de los conocimientos y recursos disponibles. Y esto ha influido claramente en la forma de vida de ese momento. Podemos destacar las siguientes necesidades: VIVIENDA, VESTIDO Y EFECTOS PERSONALES, ALIMENTACIÓN, SALUD, SEGURIDAD, COMUNICACIÓN, TRABAJO, TRANSPORTE y OCIO.
  • En la tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto como para satisfacer la avaricia de algunos. Mahatma Gandhi
  • Las estadísticas nada pueden enseñarnos en lo referente a ese camino único que cada uno de nosotros hemos de recorrer para llegar a ser lo que somos. Las única referencias con las que contamos son nuestras necesidades más íntimas. Todo aquello que experimentamos como un anhelo profundo, y no como un capricho superficial, expresa una necesidad real de nuestro ser. La filosofía, maestra de vida. Mónica Cavallé.

LAS MOTIVACIONES

No hay niño sano vago. Influencias temperamentales -inhibición-, ligeros problemas de salud -asma-, dificultades de encage con otros niños, problemas familiares, y otros muchos elementos, están en el origen de esta pasividad.

El ser humano disfruta con la acción. Hay, sin embargo, una "holgazanería aprendida", que se suscita cuando se reciben premios sin necesidad de esforzarse. Otro ejemplo serían las personas muy atractivas, muy competentes o muy inteligentes, reciben atención y alabanzas continuamente con independencia de cualquier esfuerzo que puedan poner de su parte.

La motivación intrínseca impulsa a la acción por el mero placer de la acción, p.ej. el juego. La motivación extrínseca, en cambio, está dirigida a una recompensa externa a la acción. El ideal es fomentar la intrínseca, que disfruta con la actividad, y que no necesita estar pendiente de los premios. Está última actitud supone una dependencia del exterior, del suministrador de las recompensas. También está las motivaciones sociales: de poder, de afiliación (anhelan la aceptación por parte de los demás) y de logro, que aspiran a sentirse capaces y dueños de su acción.

En todos los seres humanos conviven dos grandes motivaciones. Una tiende al placer, al bienestar, a la comodidad, a la seguridad. Otra tiende a la creación, a la expansión de posibilidades, a la exploración. La felicidad consiste en la armoniosa satisfacción de ambas y, por ello, conviene aprovechar estas tendencias y aprovecharlas. Necesitamos el placer y la alegría, las dos cosas. El niño y el adulto quieren disfrutar y sentirse grandes.

No olvidar que la motivación no es la última explicación del comportamiento. Se puede realizar una acción, aunque no se tengan ganas de hacerla. Tenemos que recuperar el concepto de voluntad.

Estar motivado significa "tener ganas de hacer algo". La finalidad de la educación afectiva es llegar a vivir los valores que sólo podía pensar. "Es triste hacer por deber lo que se podría hacer por entusiasmo". Ortega y Gasset. Para enseñar tenemos que seguir dos pedagogías: la de la razón y la del sentimiento. Debemos explicar lo que sabemos y explicar también nuestros entusiasmos. La primera, la proporcionará el conocimiento. La segunda, el ánimo por conocer.

Hay que motivar a partir de la emoción. Iniciar la clase con una historieta, anécdota, chiste o cualquier comunicación que contenga un componente emocional a partir del cual se pueda desencadenar la motivación.

Aprender a vivir. José Antonio Marina

Aprender a emocionarse y disfrutar con ello, sería una forma de motivar para el aprendizaje. Buscar grandes retos y desarrollar las habilidades necesarias para afrontarlos. Parece ser que las personas pueden sentirse más felices implicándose en ciertas actividades y estando con compañeros agradables.

La indefensión aprendida: Ante exposiciones repetidas a un acontecimiento concreto, las personas aprenden hasta que punto su comportamiento influye en sus resultados. Esto se puede transformar en una desmotivación general para actuar.

Necesidades emocionales del alumnado:
  1. Seguridad.
  2. Reto, donde la variedad y la sorpresa deben estar presentes.
  3. Singularidad: Sentirse único, especial, irrepetible, distinto.
  4. Conexión: Sentirse parte de algo (grupo de amigos, familia, centro educativo).
  5. Crecimiento: Percibirse en un proceso de mejora y crecimiento personal.
  6. Contribución: Tener la percepción de que se está contribuyendo a causas nobles.