La VERDAD Y las PERCEPCIONES




Quien no se somete a la realidad, tendrá que contentarse con obedecer órdenes o creer en ajenas profecías. El valor de elegir. Fernando Savater


  • No podemos ir a la verdad a menos que primero "veamos" correctamente. Richard M. Gula
  • Son filósofos verdaderos aquellos a quienes gusta contemplar la verdad. Platón

1. Según el escepticismo si hay verdad absoluta, pero es imposible conocerla; todos los conocimientos son dudosos pues el hombre no es capaz de descubrir lo que realmente existe. "No hay ser; si lo hubiera, no podría ser conocido; si fuera conocido, no podría ser comunicado su conocimiento por medio del lenguaje". Gorgias. "Nunca nos bañamos dos veces en el mismo río". Heráclito. Nada existe, porque todo lo que existe, existe un instante y al instante siguiente ya no existe, sino que es otra cosa la que existe. El existir es un perpetuo cambiar, es estar constantemente siendo y no siendo; un devenir perfecto; un constante fluir.

Lo que llamamos "conocimiento" es una combinación de cuanto aporta la realidad con las formas de nuestra sensibilidad (sentidos) y las categorías de nuestro entendimiento (inteligencia que ordena los datos brindados por los sentidos). O sea, que no conocemos la realidad pura sino sólo cómo es lo real para nosotros. Crítica de la razón pura. Kant.


2. Según el relativismo, no hay verdad absoluta, sino relativas según la etnia, el sexo, la posición social o los intereses de cada cual, incluso su carácter, y que por lo tanto ninguna forma universal de razón puede ser válida para todos. Cada cultura tiene su lógica diferente y cada cual su forma de pensar ideosincrática e instransferible. "El hombre es la medida de todas las cosas". Protágoras.


3. Hay otros que creen en la Verdad absoluta con mayúscula e indiscutible, que se descubre por revelación o visión mucho más intuitiva y directa. Cualquier intento de cuestionarla demuestra que el incrédulo carece de iluminación requerida para su disfrute, bien por su impiedad ante los Maestros adecuados o por el embotamiento de las emociones necesarias para intuirla.

La revelación elige a unos cuantos y se puede fingir; la razón puede ser elegida por cualquiera, por todos, y no se puede fingir.


El objetivo del método racional es establecer la verdad, es decir, la mayor concordancia entre lo que creemos y lo que efectivamente se da en la realidad. Consiste en aproximarnos más y más a lo real; ser racionalmente veraces debería equivaler a llegar a ser lo más
realistas posible.

Si no queremos que sean los dioses o ciertos hombres privilegiados los que usurpen la autoridad social (es decir, quienes decidan cuál es la verdad que conviene a la comunidad) no queda otra alternativa que someternos a la autoridad de la razón como vía hacia la verdad. Pero la razón no está situada como un árbrito semidivino por encima de nosotros para zanjar nuestras disputas sino que funciona dentro de nosotros y entre nosotros.

No sólo tenemos que ser capaces de ejercer la razón en nuestras argumentaciones sino también -y esto es muy importante y quizá aún más difícil- debemos desarrollar la capacidad de ser convencidos por las mejores razones, vengan de quien vengan. No acata la autoridad democrática de la razón quien sólo sabe manejarla a favor de sus tesis pero considera humillante ser persuadido por razones opuestas. No basta con ser racional, es decir, aplicar argumentos racionales a cosas o hechos, sino que resulta no menos imprescindible ser razonable, o sea acoger en nuestros razonamientos el peso argumental de otras subjetividades que también se expresan racionalmente.

Desde la perspectiva racionalista, la verdad buscada es siempre resultado, no siempre punto de partida; y esa búsqueda incluye la conversación entre iguales (no se aprende en soledad) la polémica, el debate, la controversia. A fin de cuentas, la disposición a filosofar consiste en decidirse a tratar a los demás como si fueran también filósofos: ofreciendo razones, escuchando las suyas y construyendo la verdad, siempre en tela de juicio, a partir del encuentro entre unas y otras. No como afirmación de la propia subjetividad, sino como la vía para alcanzar una verdad objetiva a través de las múltiples subjetividades. Si sabemos argumentar pero no sabemos dejarnos persuadir hará falta un jefe, un Dios o un Gran Experto que finalmente decida qué es lo verdadero para todos.
Las preguntas de la vida. Fernando Savater.
  • Hay que contar con los demás para la solución de los problemas, partir de que nadie aisladamente está en posición de la verdad, considerar que los otros tienen algo que aportar. J. Carlos Mougán Rivero. Andalucía Educativa
  • ...Ninguno de estos personajes está equivocado. Lo que sucede es que ven la verdad desde posiciones distintas. El único error, casi siempre, es creer que la posición en que estoy es la única desde la cual se divisa la verdad: "El sordo siempre cree que los que bailan están locos". Jorge Bucay

Bastantes antagonistas de la verdad lo son porque ignoran que hay
niveles, tipos o campos de la verdad diferentes, y planos de lo real o realidades también distintas requeridas para satisfacerlos o desmentirlos. Niegan de hecho o derecho la coincidencia verificadora porque presuponen erróneamente que el pensamiento o la palabra deben tomar siempre postura ante un mismo tipo de realidad... El que no toda la verdad pueda fundarse del mismo modo no equivale a que la pretensión de verdad sea siempre infundada (escepticismo).

Pero la posibilidad misma de equivocarnos implica también que es posible acertar: si nada fuese verdad, tampoco nada podría ser falso. Los errores desalientan a los apresurados o a los que añoran la inamovilidad de los dogmas, pero instruyen poco a poco a los demás.
  • No existe ningún criterio para establecer que se ha alcanzado la verdad y esta situación nos incita al pesimismo; lo único que está a nuestro alcance (por nuestra capacidad de conocer) en la mayoría de los casos, es, con ayuda de la suerte, descubrir los sucesivos errores que existen en nuestros planteamientos y purgarnos de ellos. Nuestras verdades son aquellas afirmaciones congruentes con los sucesos reales que resisten a los intentos de probar su falsedad. Karl R. Popper..
Seamos modestos: decir que algo "es verdad" significa que es "más verdad" que otras afirmaciones concurrentes sobre el mismo tema, aunque no represente la verdad absoluta. A partir de estos tanteos, vamos estableciendo provisionalmente las verdades científicas cuya intuición se nos niega por caminos más directos: buscar la verdad es un ejercicio de modestia: se trata de “indagar” y no de “poseer”. Ernest Gellner

Si no asumimos este ejercicio de modestia, no nos encontraremos más libres sino más avasallados por los embaucadores. La mayoría de los que dicen desconfiar de la verdad o niegan que sea algo más que una “convención social” o no suelen caracterizarse en su vida cotidiana por no creer en nada, sino por creer en cualquier cosa. Y, sobre todo, creen a cualquiera: al que mejor encarna la moda intelectual de esa temporada, al que más eficazmente seduce o intimida. Renunciar a la objetividad -que es por tanto intersubjetiva- equivale a someterse a los dictados de alguna subjetividad ajena (las mañas de la propia las conocemos demasiado de cerca como para que nos convenzan, salvo en los casos de perturbación mental):

Tu verdad, no: la Verdad.
Y ven conmigo a buscarla.
La tuya, guárdatela. Antonio Machado.

Nuestro conocimiento es limitado e incierto pero existe y es relevante para nuestra vida.
  • Que no lo sepamos todo no quiere decir, de ninguna manera, que lo que sabemos es lo inesencial y lo que no sabemos lo esencial. Max Horkheimer.
Tan absurdo resulta creer en la omnipotencia de nuestra razón como en la de nuestra ignorancia: absurdo y peligroso. Entre las elecciones de nuestra libertad, ninguna tan imprescindible y llena de sentido como la que opta por preferir y buscar la verdad.
El valor de elegir. Fernando Savater
  • Sólo hay una verdad absoluta: que la verdad es relativa. André Maurois
  • Nunca se alcanza la verdad total, ni nunca se está totalmente alejado de ella. Aristóteles
  • Si lo que ves se ajusta "a medida" con la realidad que a ti más te conviene... ! Desconfía de tus ojos". Jorge Bucay. Déjame que te cuente....
  • Un error no se convierte en verdad por el hecho de que todo el mundo crea en él. Mahatma Gandhi.
  • La verdad no está de parte de quién grite más. Rabindranath Tagore
  • La verdad se robustece con la investigación y la dilación; la falsedad, con el apresuramiento y la incertidumbre. Tácito
  • Cuando no está en nuestro poder seguir lo que es verdadero, debemos seguir lo que es más probable. Rene Descartes.
  • En la vida tenemos que tener como meta la verdad, el medio para alcanzarla, el amor.Mahatma Gandhi
  • El que busca la verdad corre el riesgo de encontrarla. Manuel Vicent

En mi soledad
En mi soledad
he visto cosas muy claras,
que no son verdad. Antonio Machado