La FILOSOFÍA y la CIENCIA


Podemos definir la filosofía como la reflexión racional, universal y radical, cuyas funciones fundamentales son:
  1. Clarificar nuestras ideas y nuestros conceptos,
  2. Analizar críticamente los supuestos de nuestra cultura, y
  3. Ordenar de manera sistemática nuestra experiencia y nuestros conocimientos.
La filosofía se interesa no sólo por la ciencia, sino por todos los aspectos de la experiencia humana, como los relativos a:
  • la estructura de la realidad,
  • la constitución del ser humano, como ser natural y como ser cultural, (mente, cuerpo, libertad, persona,...),
  • las formas de la acción humana: técnica (transformación del su entorno adaptándolo a sus necesidades, relacionada con el valor de utilidad), artística (creación de objetos bellos, relacionada con el valor de belleza) y moral (siguiendo ciertos valores y normas, relacionada con el valor de bondad),
  • la convivencia social y política: naturaleza de la sociedad y del ideas de Estado, derecho y de justicia.

Filosofar es prepararse para morir. Fedón. Sócrates. Acosados por la muerte, debemos pensar en la vida. Todas las tareas y empeños de nuestra vida es un asunto muy serio para cada uno, algo que debe pensarse. Pensarla, conocerla mejor a ella, a cuanto contiene y a cuanto significa. Tenemos múltiples fuentes de conocimiento, pero todos han de pasar por la criba crítica de la razón, que verifica, organiza y busca la coherencia en lo que sabemos... aunque sea provisionalmente.

Las preguntas de la vida. Fernando Savater.

  • Una gran filosofía no es la que instala la verdad definitiva, es la que produce una inquietud. Charles Péguy
  • Vivir sin filosofar es, propiamente, tener los ojos cerrados, sin tratar de abrirlos jamás.René Descartes
  • La filosofía es la que nos distingue de los salvajes y bárbaros; las naciones son tanto más civilizadas y cultas cuanto mejor filosofan sus hombres.René Descartes

En la antiguedad, la filosofía (
philosophia: amor a la sabiduría) empieza designando la totalidad del conocimiento humano ( de la naturaleza y de Dios), con el sentido de saber racional y reflexivo (episteme o ciencia), saber "buscado", frente a los mitos y, en general, frente a las opiniones infundadas, empleando el método dialéctico (Platón).

Aristóteles distingue tres partes: La lógica (medios de adquirir el conocimiento humano), la física (saber acerca de todas las cosas, y el alma humana, la psicología, entre ellas) y la ética (conocimientos acerca de las actividades del hombre, incluida la política).

En la Edad Media se separa de la teología (conocimientos acerca de Dios). Después, a partir de la Edad Moderna (Descartes, Leibniz, Kant), de la filosofía se desgajan y desprenden ciencias particulares (física, química, biología, matemáticas, astonomía, ética, estética, psicología, sociología) que salen del tronco común porque aspiran a la particularidad, a la especialidad, a recotar un trozo de ser dentro del ámbito de la realidad, y considerarlo
desde el punto de vista parcial y derivado. Entonces, quedan en el tronco de la filosofía esa teoría del ser: ontología, y la teoría de saber, del concimiento del ser: gnoseología; ambas consideran su objeto siempre desde el punto de vista universal y totalitario.

  • Los problemas que son susceptibles de una respuesta precisa se han colocado en las ciencias, mientras que los que no la consienten actualmente, quedan formando el residuo que denominamos filosofía. Los problemas de la filosofía. B. Russell.
El positivismo o cientifismo afirma que solamente la ciencia es conocimiento en sentido estricto y no la filosofía. Sin embargo, la propia ciencia plantea problemas de carácter filosófico.


Tanto la ciencia como la filosofía intentan contestar preguntas suscitadas por la realidad.

La ciencia brinda soluciones para mejorar nuestro conocimiento colectivo de la realidad y pretende:

  • explicar cómo están hechas las cosas y cómo funcionan, conocer lo que hay, lo que sucede, desde un punto de vista impersonal,

  • multiplicar las perspectivas y las áreas de conocimiento; fragmenta y especializa el saber,

  • desmontar las apariencias de lo real en elementos teóricos invisibles, ondulatorios o corpusculares, matematizables, en elementos abstractos inadvertidos.

La filosofía da respuestas para ayudar a transformar y ampliar la visión personal del mundo de quien se dedica a esa tarea y

  • se centra en lo que significan para nosotros lo que sabemos que sucede y lo que hay. Es consciente de que el conocimiento tiene necesariamente un sujeto que es humano.

  • suele preguntarse sobre cuestiones que los científicos (y por supuesto la gente corriente) dan ya por supuestas o evidentes,

  • se empeña en relacionarlo todo con todo lo demás, intentando enmarcar los saberes en un plano teórico que devuelve la diversidad desde esa aventura unitaria que es pensar, o sea ser humanos. Sin ignorar ni desdeñar el análisis científico, rescata la realidad humanamente vital de lo aparente, en la que transcurre la peripecia de nuestra existencia concreta. Porque, ¿qué es el hombre sino el animal que pregunta y que seguirá preguntando más allá de cualquier respuesta imaginable?

Las respuestas filosóficas no solucionan las preguntas de lo real sino que más bien cultivan la pregunta, resaltan lo esencial de ese preguntar y nos ayudan a seguir preguntándonos, a preguntar cada vez mejor, a humanizarnos en la convivencia perpetua con la interrogación.

Es probable que en ciertos aspectos de las preguntas que hoy atiende la filosofía reciban mañana solución científica, y es seguro que las futuras soluciones científicas ayudarán decisivamente en el replanteamiento de las respuestas filosóficas venideras, así como no sería la primera vez que la tarea de los filósofos haya orientado o dado inspiración a algunos científicos. De lo único que podemos estar ciertos es que jamás ni la ciencia ni la filosofía carecerán de preguntas a las que intentar responder.

No se puede enseñar filosofía sino sólo a filosofar. Kant. La filosofía no se trata de un saber ya concluido por otros que cualquiera puede aprenderse, sino un método, es decir un camino para el pensamiento, una forma de mirar y de argumentar. El itinerario filosófico tiene que ser pensado individualmente por cada cual, aunque parta de una rica tradición intelectual. Los logros de la filosofía sólo sirven a quien se decide a meditarlos por sí mismo.


Las preguntas de la vida. Fernando Savater.


LA ONTOLOGÍA. El ser significa existencia y consistencia (esencia)


La palabra "ser" significa existir (estar ahí) y por otra parte, significa consistir (ser esto, ser lo otro). La ONTOLOGÍA se ocupa del ser en general, en la más vasta y amplia acepción de la palabra, no de este o aquel ser concreto y determinado. Se divide en:1º METAFÍSICA plantea el problema de la existencia en sí, ¿quién existe?¿qué es lo que existe? , o sea, quien es el ser en sí, por sí mismo, el ser que no es el ser en otro, que no consiste en otro; todos los demás seres serán seres en ese ser en sí, consistirán en ese ser, y 2º en TEORÍA DEL OBJETO o teoría de la consistencia (o esencia) en general, plantea ¿qué es consistir?

¿qué es el ser? no se puede contestar: el concepto "ser" no es un concepto que sea definible: definirlo es hacerlo entrar en otro concepto más amplio que no existe. Lo único que puede hacerse es señalarlo, o sea, dirigir la intuición hacia un determinado sitio, en donde está el concepto de ser. Hegel identifica "ser" con "nada"; porque del ser no podemos predicar nada, del mismo modo que de la nada no podemos predicar nada. Y por otra parte, del ser lo podemos predicar todo, que equivale exactamente a no poder predicar nada.

No hay comentarios: