La personalidad

La personalidad se define por un conjunto de pautas de pensar, sentir y de actuar.

Un Estado de Humor es un estado emocional de mayor duración (de horas a meses) y menor intensidad que las emociones agudas (ej. depresión). El Temperamento de una persona viene caracterizado por sus estados de humor habituales. Los Desórdenes Emocionales puden durar de semanas a años y los Rasgos de Personalidad de años a toda la vida.

Componentes de nuestra PERSONALIDAD INTELIGENTE:
  • RECIBIDA (con la que nacemos) = Inteligencia básica + temperamento + sexo
  • APRENDIDA (Carácter) = P.recibida + hábitos
  • ELEGIDA = P.aprendida + proyectos + comportamiento

Ejemplo: genealogía de una personalidad violenta: hay temperamentos violentos (facilidad para la cólera, irritable, impulsivo, hiperactivo, con déficit de atención, ...), caracteres agresivos (estilo aprendido) y personalidades que actúan violentamente (agrediendo). El fracaso o el rechazo de los demás aviva el fuego de la agresividad.


Personalidad elegida


Hay tres proyectos fundamentales que definen el progreso de la humanidad: la libertad, la felicidad y la dignidad.


Los hábitos operativos integrados en el carácter sólo nos proponen en buenas o malas condiciones para seguir nuestros proyectos, pero la dignidad del proyecto depende de la dignidad de sus valores. La calidad de estos
valores acabará determinando la calidad del proyecto, de la personalidad y de la vida entera.


En un mundo cambiante, globalizado y veloz tenemos que educar las capacidades personales para enfrentarse con las situaciones imprevisibles cuando lleguen. Con la ayuda de
los recursos personales y sociales
se realizan las actividades necesarias para poder cumplir las capacidades o condiciones de la felicidad, unas cognitivas y otras afectivas. Deben ser flexibles, eficaces y creadores de contenidos.

¿Qué quiere decir enseñar a vivir? Aumentar los recursos personales del niño, para aumentar la probabilidad de que alcance la felicidad y la nobleza.
¿Puede realmente enseñarse? El niño es protagonista de su propio desarrollo. Lo que podemos hacer es ayudarle a desarrollar una personalidad inteligente.
¿Quién, cómo y cuándo debería hacerlo? Todos, de múltiples maneras, y en todo lugar. Nadie puede enseñar sólo. Sólo podemos educar a un niño si no nos comprometemos en una movilización educativa de la sociedad civil, cuyo lema, es:
Para educar a un niño hace falta la tribu entera. Viejo proverbio africano



1) Elegir las metas adecuadas, para dirigir nuestra acción y dar significado a nuestras experiencias, podemos desarrollar
proyectos:
  • creativos (provoca un sentimiento de orgullo y plenitud, al saberse origen de algo bueno, hermoso o interesante),
  • contradictorios (imposibles como conciliar éxito laboral y vida familiar) o
  • destructivos (venganza, poder, dinero,...)
2) Resolver problemas, para conseguir las metas y realizar los proyectos. La vida esta inevitablemente llena de conflictos, y necesitamos saber salir bien parados de ellos.

3) Soportar el esfuerzo y recuperarse de los fracasos y traumas (Resiliencia). Cuando estamos resolviendo los problemas, inventamos soluciones y marchamos con decisión. No sólo exige conocimientos sino también tenacidad, valentía, decisión, esfuerzo, ...

4) Valorar las cosas adecuadamente y disfrutar con las buenas. Distinguir los esencial de lo accesorio, lo efímero de lo permanente. Aprender a disfrutar y evitar ser un ser desengañado, suspicaz, depresivo, lleno de miedo, envidioso, descontento perpetuo, que se siente permanentemente ofendido o despreciado, y en casos más patológicos, con una anestesia afectiva o una depresión profunda.

5) Tender lazos afectivos cordiales con los demás. Necesitamos vivir en sociedad, colaborar con los demás, comunicarnos, establecer lazos amorosos.

6) Mantener la autonomía correcta repecto de la situación. Nuestra tarea es liberarnos de las desvinculaciones y sumisiones destructivas, y vincularnos a los valores necesarios.


Es evidente que no se pueden conseguir por un simple acto de voluntad. Son capacidades aprendidas, elaboradas a partir de estos recursos básicos que poseemos y que no son los mismos en todas las personas.


Los recursos personales y sociales



LOS RECURSOS PERSONALES o íntimos son aquellas capacidades, saberes, destrezas, rasgos de caracter, que facilitan el acceso de una persona a la felicidad, en el sentido de bienestar y creatividad. En parte son innatos y en parte son aprendidos según la experiencia y la educación, que las fortalecen, debilitan o modulan. Pueden ser:

A) Recursos con clara influencia genética, próximos a la fisiología y al temperamento:

1) La orientación activa (no-pasiva) ante la realidad
: actitud activa (no inhibida, tímida o en retirada), diligente, resuelta ante problemas, un afán exploratorio, un modo de vivir productivo. Implica seguridad en sí mismo, ánimo y resolución.

Los pasivos tienden a inhibirse, a esconderse, a huir, a bloquearse, soportan muy mal el estrés. En esas circunstancias no se les ocurre nada y se sienten vulnerables hasta el desconsuelo. Se manifiesta en: la rumiación de las cosas sin progresar en el pensamiento ni en la acción, la vulnerabilidad ante los pensamientos intrusivos, la excesiva rigídez, la irresolución, la falta de iniativa, el miedo a la libertad, a la novedad o al cambio, la procastinación, es decir, dejar las cosas sistemáticamente para el día siguiente.

Ley de Emmett: El temor a realizar una tarea consume más tiempo y energía que hacer la tarea en sí. Rita Emmet. Lo curioso es que cuando alguien se libera de estge tipo de "adicción al día siguiente", se encuentra realmente bien. La diligencia es un gran recurso.


2) La sociabilidad

3) El tono hedónico positivo
: aparición frecuente de emociones positivas. Afectividad positiva: disfruta con facilidad, no siente miedo ante la novedad, es sociable, sonríe mucho, es desinhibido.


4) Las funciones intelectuales básicas
para un mejor conocimiento del entorno y de sí mismo, y una mayor capacidad para resolver problemas y dirigir su comportamiento: capacidad para relacionar, la comprensión, el razonamiento, la anticipación, la búsqueda de parecidos, la facilidad para aprender, para extrapolar, para aplicar unos conocimientos a dominios diferentes, la capacidad de fijar voluntariamente la atención (no la surgida del estímulo externo), etc.

Algunas características personales pueden ser positivas o negativas. La agresividad puede desembocar en violencia, y entonces es destructiva. Sin embargo, una agresividad positiva, la del que se crece ante los obstáculos, la del rebelde o del insumiso. La diferencia no depende de la característica psicológica sino del comportamiento a que de lugar.



B) Recursos aprendidos
. Sobre los recursos genéticos se van construyendo los hábitos o pautas estables de sentir (hábitos afectivos), de pensar (hábitos cognitivos) o de actuar (hábitos operativos), ¡¡ que se practican y aprenden !!.

El hábito, "la fuerza de la costumbre" es uno de los grandes recursos humanos, y también uno de sus más serios peligros (drogas, huir de las dificultades, mentir,...).
Los hábitos vienen en nuestra ayuda.
Mediante la repetición de experiencias y acciones, conseguimos automatizar ciertas respuestas, afectivas, cognitivas o motoras, lo que proporciona una mayor facilidad de ejecución -o al menos con más soltura- lo que sin ellos sería un costoso empeño. Si tengo el hábito de la lectura, leeré sin esfuerzo. Y si tengo el hábito del orden, no tendré que perder horas en buscar un papel. Y si tengo el hábito de la distinción, no me encandilaré con mezquindades. Además, libera la atención, que puede dedicarse a otras cosas. Suscita deseos, tendencias y capacidades, son automatismos que no limitan la libertad, sino que la permiten.

La genética y el hábito forman el carácter que obstaculiza o da alas a la libertad. La educación del carácter es la educación de los poderes de la libertad.

El niño siempre está adquiriendo hábitos. Lo importante es que adquiera hábitos liberadores, que les permitan ampliar sus posibilidades.

Regla de las 3 Rs: Las respuestas recompensadas se repiten = Refuerzo positivo y refuerzo negativo. Se adquiere el hábito
de reaccionar frente a ciertas situaciones, generándose un círculo cerrado y vicioso de pensamiento-emoción-conducta que se incrementa como una bola de nieve (por ejemplo, las adiciones). Las situaciones continuadas de fracaso pueden configurar un "hábito de impotencia y retirada".

Un estímulo no-condicionado es aquel que provoca una respuesta (no-condicionada) naturalmente, sin aprendizaje previo. El estímulo condicionado es uno
originalmente indeferente que se asocia a un estímulo no-condicionado llegando a provocar la respuesta que corresponde naturalmente a ella.

En el aprendizaje "operante", Burrhus Skinner, el sujeto aprende a realizar ciertas operaciones con vistas a que se produzca un resultado (respuesta condicionada). En él son fundamentales los premios y los castigos: un premio, también llamado refuerzo, es cualquier estímulo que aumenta la posibilidad de que cierta conducta sea repetida por el sujeto; un castigo disminuye la posibilidad. En la enseñanza, los premios son más eficaces que los castigos.
  • Siembra un acto y cosecharás un hábito. Siembra un hábito y cosecharás un caracter. Siembra un carácter y cosecharás un destino. Charles Reade

1) hábitos afectivos nos inclinan a sentir de una manera determinada. El sentimiento de seguridad básica, los sentimientos sobre la propia eficacia, la conciencia de la propia dignidad, el optimismo, la esperanza, la confianza... Son recursos preferibles a los que limitan las posibilidades de los sujetos, encerrándolos en una realidad sesgada y empobrecida: el odio, el miedo, el resentimiento, los celos, la envidia, por ejemplo.

  • Los apegos son relaciones psicológicas que enlazan profundamente a un sujeto con otra persona o con determinado tipo de experiencias o de objetos: apego infantil, hábitos, adicciones, condicionamientos, dependencias, costumbre, amor, odio.En un apego seguro influye principalmente una actitud de acogimiento y comprensión. Se espera lo mismo de los compañeros. El éxito o fracaso en establecerlo influye en el niño para enfrentarse a retos en el desarrollo posterior, como establecer un yo autónomo o establecer relaciones armoniosas con sus compañeros.
  • Los sentimientos son una evalución de lo que nos sucede, del modo como están funcionando nuestros deseos o proyectos en contacto con la realidad. Determinan nuestras creencias y viceversa. Los 6 universales son: miedo, alegría, tristeza, sorpresa, furia y asco. Otros: la satisfacción, la calma, la decepción o la frustración. Estos hábitos tienes tres ingredientes principales: 1) el sistema de deseos y proyectos; 2) las creencias sobre el funcionamiento del mundo y sobre lo que podemos esperar de él, y 3) las creencias sobre sí mismo y sobre su capacidad para enfrentarse con los problem as. Los sentimientos se estabilizan mediante el hábito y se refuerza mediante el deber. El sentimiento se origina a partir de la emoción y pueden persistir en ausencia de los estímulos. Es como una emoción filtrada por la razón y que se prolonga en el tiempo, generalmente con la participación de la voluntad (rencor, aversión hacia personas, filias y fobias, amor y odio...). La pasión es un sentimiento llevado a intensidades extremas (deseo de venganza, erótica, ansia de poder, por el trabajo bien hecho).
  • Las motivaciones o impulsos incluyen deseos, necesidades, tendencias, móviles: sed, hambre, deseo sexual, afán de poder, necesidad de ser amado. Abre el mundo de la motivación, del dinamismo que nos lleva a los valores y nos aparta de los contravalores.

2) hábitos cognitivos: nos inclinan a pensar de una manera determinada. La educación es biología + memoria; se aprenden contenidos y se aprenden hábitos. Desarrollan y potencian las funciones básicas de la inteligencia, y de la manera de comportarse inteleligentemente, propio de una personalidad inteligente.

Ortega distinguió entre las ideas que pensamos y las ideas que somos, las creencias. Muchas veces no sabemos que las tenemos, por ejemplo, el pudor. Las creencias influyen poderosamente en nuestra arquitectura personal (autoconcepto, ...), en los roles sociales o modelos de comportamiento que se atribuyen, por ejemplo, a mujeres y hombres. En general, tenemos en la cabeza un modelo del mundo, que nos sirve para interpretar la información y para evaluar lo que nos pasa. En el se fundan nuestras expectativas.


Las creencias determinan también los modelos o modos de comportamiento; por ejemplo, un director empresarial organizará su empresa a partir de la idea básica que tenga de los seres humanos: "En esta empresa confiamos en que la gente realizará una buena tarea hasta que se demuestre lo contrario". La creencia en la falta de honestidad y pereza del ser humano conducirá a una política de mano dura. La creencia en la honradez y diligencia básicas, a una organización que intente fomentar esas propensiones.


Los guiones son reprentaciones mentales que organizan la información y prescriben modos de comportamiento; por ejemplo, que hacemos desde que entramos hasta que salimos de un restaurante.



Las aptitudes

Son las capacidades o tipo de actividades en que destacamos. Cada cual nace con una especial disposición para estas, y por otra parte, la experiencia -el ambiente en que se ha vivido- ha ayudado a desarrollar unas más que otras:
  1. Razonamiento: solucionar problemas sin utilizar palabras ni números, cuando actuamos de una manera lógica (ciencias sociles y de la naturaleza, matemáticas).
  2. Verbal: comprender problemas o cuestiones expresadas en palabras. Saber utilizarlas de forma adecuada, con precisión, tener fluidez verbal y comprender su significado (ciencias sociales).
  3. Numérica: manejar números, resolver problemas cuantitativos (matemáticas).
  4. Espacial: imaginar objetos en diferentes posiciones en el espacio (educación plástica y visual, tecnlogía).
  5. Mecánica: comprender e imaginar los principios de la naturaleza en que se basa el funcionamiento de las máquinas (ciencias de la naturaleza y tecnología).


3) Los hábitos operativos nos inclinan a actuar o comportarnos de una determinada manera. Saber jugar al tenis es un hábito operativo, y estar enganchado a una droga, también, y también lo son la tenacidad y el abandono, la creación o la rutina, la pereza o la diligencia, la libertad o la sumisión.

Pueden ser: de autocontrol (la autonomía) y morales (las virtudes y los vicios).


La persona autónoma es la que:
  • Tiene recursos propios.
  • Elige sus propios fines.
  • Tiene un modo personal de seleccionar y asimilar información.
  • Puede ajustar la respuesta a su disponibilidad de energía, a sus fines y a la información de que disponga.
La voluntad es una motivación dirigida por la inteligencia. No es una sóla facultad, ni es innata. Se compone de 4 hábitos que se aprenden, o no, en distintos momentos del desarrollo:
  1. Inhibir el impulso.
  2. Deliberar.
  3. Decidir.
  4. Ejecutar el proyecto. Resaltar dos hábitos que fortalece la capacidad de retrasar la recompensa y la capacidad de soportar el esfuerzo.

A veces, los comportamientos que nos convienen más, por desgracia, nos resultan desagradables: adelgazar (no-comer), estudiar (no-jugar), entrenar (no-jugar-bien).
Tradicionalmente se han llamado virtudes a los hábitos que facilitan la puesta en práctica de las soluciones más inteligentes para nuestros problemas.

Una de las funciones de la inteligencia es saber aprovechar la suerte.

La autonomía consiste en darnos órdenes inteligentes a nosotros mismos y obedecerlas, mediante el habla interior, con ese continuo diálogo, debate, o pelea.
Vogotsky.

Aprender a vivir. José Antonio Marina

  • La felicidad es una actividad de acuerdo con la virtud. Aristóteles.
  • El fin de la educación es enseñar a desear lo conveniente. Platón

LOS RECURSOS SOCIALES


Cuando los recursos personales fallan, entran en liza los recursos externos o recursos sociales: el buen ajuste familiar, las relaciones de apego, lazos amorosos, seguridad, redes de apoyo afectivo, la relación con los compañeros, medios culturales, instituciones protectoras, cuidado.

La autonomía nos lleva al narcisismo típico de nuestra cultura, pero la dependencia de grupo puede conducir a una sumisión esclavizadora.


La pobreza y la violencia limitan atrozmente el crecimiento de los recursos personales.

Factores de riesgo del desarrollo de la delincuencia:
  • Rasgos personales de hiperactividad / impulsividad / déficit de atención.
  • Deprivación social de la familia.
  • Pobre crianza y conflictividad familiar.
  • Antecedentes familiares de conducta antisocial y criminal.
  • Baja inteligencia y fracaso escolar.
  • Conductas antisociales como beber mucho, tomar drogas o promiscuidad sexual.

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