EL ESCALOFRÍO DE LA BELLEZA


  • La belleza es el esplendor de lo inteligible en lo sensible. Platón

Lo bello comparte con lo bueno y lo delicioso la tarea de lograr que haya más vida humana mejor, es decir más cooperativa y solidaria, más rica en experiencias, más llena de imaginación, más confortable y exquisita, en una palabra, menos sumisa a la oscuridad devoradora e insensible de la muerte. Entre los griegos, la idea de felicidad era estética y la de belleza era moral; y esto no porque los griegos estuviesen confundidos, sino porque eran civilizados. The Mutability of Aesthetics Categories

¿En donde reside la “fuerza” de los artistas? Sin duda en su habilidad de producir placer, el cual es junto al dolor, el instrumento por excelencia de la formación de las personas. Quien es dueño de los mecanismos del placer controla al menos en gran parte la educación de la ciudadanía: por tanto más vale que dichos instrumentos estén en buenas manos.

Nada ejerce mayor seducción sobre los seres humanos que la representación, por ficticia o caprichosa que sea, del comportamiento vital de nuestros semejantes. Un buen artista puede hacerle “creíble” y hasta admirable cualquier tipo de vida incluso al más sofisticado de los espectadores...¡por no hablar de su influjo sobre el vulgo!

Fantasear sobre cosas inverosímiles es mucho más “entretenido” que estudiar la esencia inmutable de lo real, sobria y rigurosa como, por ejemplo, la geometría. Aún más grave: como los que quieren agradar a su clientela y causar placer a la mayoría, se centran en la delectación en las biografías de malvados “porque el hombre malo es múltiple, divertido y extremo, mientras el hombre bueno es tranquilo y siempre el mismo”. La ética es estéticamente “aburrida” y lleva las de perder en materia de diversión frente a la estética -que pretende ante todo la novedad y lo insólito-, porque sabemos de antemano cómo deben ser las personas decentes -su actuación se rige por principios, por normas que conocemos aún antes de conocerles a ellos-, en tanto que los malos resultan variados en su transgresión y sorprendentes. Sólo hay unas cuantas maneras de portarse bien, mientras que las de portarse mal son innumerables.

  • El artista no puede representar ni encomiar lo bueno, sino sólo lo demoníaco, lo fantástico y lo extremo; mientras que la verdad es tranquila, sobria y limitada; el arte es sofistería, en el mejor de los casos una mímesis (imitación) irónica cuya falsa “veracidad” es un astuto enemigo de la virtud. El fuego y el sol. I. Murdoch.

Tampoco la creación estética y sus goces pueden entenderse adecuadamente si no se comparten. Cuando descubrimos algo hermoso lo primero que hacemos es buscar a alguien que pueda disfrutarlo con nosotros: junto a él o a ella, también nosotros lo disfrutaremos más.


Las preguntas de la vida. Fernando Savater.