Origen del Estado y la democracia: La AUTORIDAD, su LEGITIMACIÓN y la DESOBEDIENCIA a las LEYES



Teoría de la sociedad en el escenario del contrato social

El contrato como sumisión. Según Thomas Hobbes, por temor a una muerte violenta, los hombres sellan un pacto, el llamado contrato social, con el que ceden su derecho a ejercer la violencia a un tercero, el Estado, que procura la paz y la protección. Quien en caso de conflicto pretende tener la última palabra en materia de moral, está convirtiendo a su rival en inmoral, con lo que además de criminalizar al rival no hace sino agudizar el conflicto, que acaba desembocando en la guerra. La religión ha de separarse del Estado y la conciencia moral ha de ser cosa privada.

El contrato liberal. Según John Locke, los individuos delegan (transfieren) y renuncian a sus derechos a favor de la comunidad, no a un monarca soberano. La comunidad es el soberano y, a su vez, delega sus derechos a un gobierno organizado de acuerdo con el principio de la división de poderes: legislativo, ejecutivo y judicial. El objetivo del gobierno es de proteger la propiedad, que no es simplemente una fuente de recursos económicos, sino también la garantía de la independencia política del ciudadano respecto del Estado y la base de compromiso con el Estado en tanto que ciudadano. En consecuencia, si un gobierno dispone de la libertad o de la propiedad de los ciudadanos sin su consentimiento, puede ser destituido.

El contrato social. Según Rousseau, el bien supremo es la soberanía del pueblo, que se expresa en la voluntad general, una especie de interés general objetivo (distinto, por lo tanto, de la opinión de la mayoría).


Los caracteres fundamentales de un Estado de derecho son:
  1. Imperio de la ley: la ley como expresión de la voluntad general,
  2. Separación de poderes de forma equilibrada (no concentrado), de manera que restrinja los posible excesos o desmanes de cada uno de ellos: legislativo (para aprobar y promulgar leyes, que incumbe al parlamento como representante de la voluntad popular), ejecutivo (para el cumplimiento de las leyes, que incumbe principalmente al gobierno) y judicial (para administrar la justicia en las infracciones de la ley).
  3. Legalidad de la administración: regulación por la ley y control judicial,
  4. Garantía jurídica de los derechos y libertades fundamentales.
  5. La realización de la justicia
Estado de derecho y sociedad democrática. Díaz,E.


La autoridad y su legitimación

El poder es el conjunto de instituciones y aparatos que garantizan la sujeción de los ciudadanos en un Estado determinado.

  • El poder político es la eficacia de un orden coactivo que se reconoce como derecho. Teoría general del derecho y del Estado. Kelsen, H.
  • El Estado es una relación de dominación del hombre sobre el hombre fundada por medio de la violencia legítima, es decir, por la violencia que es considerada como legítima. Max Weber

La
autoridad es el poder que posee una persona o una institución para ejercer el mando. La autoridad política es la que ejercen los gobernantes sobre los gobernados, que es el Estado que tiene legitimidad -se le reconoce como justo al dictar leyes y al aplicar la justicia- a través de la separación de los poderes: legislativo, ejecutivo y judicial. En cambio, su legalidad deriva de que el poder se ha establecido "de acuerdo con las leyes". El régimen de Hitler, por ejemplo, tenía una base legal, pero no era legítimo, pues sus leyes eran injustas. La prueba inconfundible para saber si un régimen político es legítimo es constatar si reconoce, aplica y sigue en sus legislaciones y procedimientos la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
  • No es posible el contrato por la violencia y la fuerza, sino entre individuos iguales.
Las normas jurídicas pueden ser instituidas de dos formas: por aquellos a quienes van a dirigirse y a regir (autonomía) o por individuos distintos de los destinatarios de las normas (heteronomía). La forma autónoma funda un sistema democrático ("gobierno del pueblo"), la heterónoma, por el contrario, impone un sistema autocrático.

Las leyes y normas de un Estado constituyen el referente de comportamiento al que todos deben someterse: desde el jefe del Estado hasta el más modesto de los ciudadanos. De no ser así, sería inviable la convivencia e inevitables los conflictos. El Estado, a través de la autoridad legalmente constituida, posee no sólo el poder de regular mediante normas la conducta de los que pertenecen a él, sino, también el de imponer coactivamente, es decir utilizando la fuerza si fuera preciso, el cumplimiento de esas normas.

El excesivo poder en una o en pocas manos, la exigencia de eficacia en determinados asuntos políticos, sobre todo los relacionados con la seguridad, pueden a veces llevar a los gobernantes a perder el sentido de la realidad y la posibilidad de autocrítica, violando derechos y libertades fundamentales y, originando la desigualdad, el abuso y la desviación del fin legítimo del poder.

El Estado puede acabar entendiendo la obediencia de los ciudadanos como sumisión, con aceptación incondicional de leyes, aunque éstas no respeten las verdaderas necesidades de los individuos y sean radicalmente injustas o torpemente abusivas.


La DESOBEDIENCIA CIVIL o NO-COOPERACIÓN como recurso ético

Existe una frontera que no se debe franquear: las ideas, opiniones y valoraciones de las personas -El seguir lo que dice su propia "conciencia moral", sus propias convicciones morales-, y el derecho a expresarlas y defenderlas. Entonces, se produce es el conflicto entre la obediencia debida a las leyes y la obediencia que exige la propia conciencia moral.

Cuando esto ocurre , los ciudadanos tienen el derecho y el deber de defender sus ideales y valores, su derecho irrenunciable y su exigencia ética de ser fieles a sí mismos. Muchos hombres, Tomas Moro, Gandhi y Martin Luther King, por citar algunos de los más conocidos, han defendido esta posición no sólo de palabra sino con actitudes personales que les han llevado a la muerte.

La desobediencia civil o no-cooperación a un gobierno o a unas leyes se ha planteado a tres niveles: testimonial (varias personas), sectorial (un colectivo de ciudadanos) y colectiva (la mayoría de la sociedad).

La objeción de conciencia es la negativa a cumplir un mandato, una norma o una imposición que entra en contradicción con el código moral personal. Dimana del derecho fundamental a la libertad de conciencia (religiosa o no) de cualquier persona.

  • Una vez que la sociedad es interpretada como un esquema de cooperación entre personas iguales, aquellas personas dañadas por graves injusticias no tienen que someterse. La desobediencia civil (lo mismo que la objeción de conciencia) es uno de los recursos estabilizadores del sistema constitucional, aunque sea, por definición, un recurso ilegal... Utilizada con la debida limitación y sano juicio, ayuda a mantener y reforzar unas instituciones justas. Teoría de la justicia. J. Rawls

El ESTADO DEMOCRÁTICO (Gobierno DEL pueblo)

Se caracteriza por las siguientes reglas o criterios:
  • Participación efectiva de todos: sufragio universal con el mismo peso y valor.
  • Pluralismo político
  • Principio de la mayoría o consentimiento mayoritario a la hora de decidir y determinar la opción política que se ha de realizar.
  • Derecho de la minoría a influir en la voluntad de la mayoría, a no ser excluidos absolutamente en sus intereses, así como a convertirse, en igualdad de condiciones, en mayoría.
  • Compromiso de mayoría y minoría a la hora de buscar la solución a los conflictos. Tal compromiso se exprea en una norma que no coincida enteramente con los intereses de una parte, ni se oponga enteramente a los intereses de la otra.
  • Formación de una opinión pública y los medios para alcanzar una comprensión ilustrada de las cuestiones y las opciones políticas.
  • El control efectivo de la gestión del gobierno, junto al poder de retirarle la confianza para el ejercicio y dirección de la vida política.
  • La separación de poderes: legislativo, ejecutivo y judicial.

Deberá recoger y garantizar los siguientes derechos:
  • a la vida y a la integridad física. Respeto a la dignidad moral de la personal.
  • a la libertad de pensamiento y de expresión. Derecho a una veraz información.
  • a la libertad religiosa y de creencias, con manifestación externa del culto,etc.
  • a la libertad de reunión y asociación (partidos políticos, sindicatos, etc.)
  • a la libertad de circulación y residencia e inviolabilidad del domicilio, de la correspondencia, etc.
  • económicos y sociales tendentes a la efectiva nivelación e igualdad socio-económica (derecho al trabajo, seguridad social, huelga, etc.)
  • políticos tendentes a la institucionalización de la democracia y del Estado de derecho (intervención y fiscalización efectiva en las funciones de gobierno, elecciones libres, etc).
  • efectivo de todos los hombres a una participación igualitaria en los rendimientos de la propiedad.
  • de igualdad ante la ley.
  • a la seguridad y garantía en la administración de justicia, concebida esta como independientemente de toda institución política (derecho a no ser arbitrariamente detenido, derecho del detenido a no ser objeto de malos tratos, derecho de un proceso dotado de las suficientes garantías, derechos a contar con recursos jurídicos adecuados, etc.)
Tiene como como referente último, un conjunto de valores arraigados en la libertad, la dignidad y la autonomía como constitutivo real de la persona.

Estado de derecho y sociedad democrática. Díaz,E.