El Lenguaje

EL LENGUAJE es el certificado de pertenencia de mi especie, el verdadero código genético de la humanidad.


El lenguaje presupone un determinado desarrollo y especialización del cerebro, juntamente con la posesión de los órganos adecuados para la fonación. El lenguaje posibilita una transmisión ilimitada de información, cualquier experiencia, por complicada o lejana que sea en el espacio y en el tiempo, puede ser comunicada y explicada lingüísticamente.

Los animales se comunican mediante señales, que son estímulos que indican unívocamente el comienzo de un proceso o una única reacción conductual. El nexo entre la señal y la conducta correspondiente está genéticamente programado en cada especie. Las señales no son aprendidas por los individuos; pertenecen, pues, a la naturaleza, no a la cultura.

El lenguaje humano se sirve de símbolos o signos. A diferencia de las señales, los símbolos no están genéticamente programados, sino socioculturalmente codificados. Por tanto, cada individuo ha de aprender a usarlos, tiene que aprender su significado. La cultura humana es simbólica.

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Según Wittgenstein, el lenguaje tiene que ser forzosamente público, no puede ser privado: todo idioma humano, para serlo, necesita poder ser comprendido por otros y tiene por objeto compartir el mundo de los significados con ellos. En mi interior, desde que comienzo a reflexionar sobre mí mismo, encuentro un lenguaje sin el que no sabría pensar, ni soñar siquiera: un lenguaje que yo no he inventado, un lenguaje que como todos los lenguajes , es decir que comparto con otros seres capaces como yo de entender significados y manejar palabras.

Lo más seguro que sé respecto a mí es que soy un ser parlante, un ser que habla (¡consigo mismo, para empezar!), alguien que posee un lenguaje y que por tanto debe tener semejantes. ¿Por qué? Porque yo no he inventado el lenguaje que hablo -me lo han enseñado, inculcado- y porque todo lenguaje es público, sirve para objetivar y compartir lo subjetivo, está necesariamente abierto a la comprensión de seres inteligentes...hechos a mi imagen y semejanza.

Las preguntas de la vida. Fernando Savater.


Poesía y filosofía

La poesía es especialmente capaz de iluminar ciertas vivencias que no podrían expresarse satisfactoriamente en un lenguaje que no fuera poético. Por ello, la gran poesía es capaz de hacernos pensar, nos da qué pensar y, en algunos casos, constituye una fuente importante de reflexión filosófica. Pero la poesía, en su origen, no es el resultado de una indagación metódica y crítica, y en su forma de expresión, su lenguaje no es argumentativo, no pretende demostrar la visión que ofrece de la realidad.


Elogio a la lectura

Leer es un placer, que estimulará la fantasía, que les permitirá hacer navegable su alma. Leer no es un lujo ni una satisfacción privada. Es, ante todo, una necesidad social de la que va a depender la calidad de nuestra vida y de nuestra convivencia...

La lectura nos permite acceder a la cultura, que no es otra cosa que la experiencia de la humanidad, sin la cual caeríamos en un primitivismo zafio... Pero, además, es la gran herramienta para mejorar nuestra relación con el lenguaje, ...porque nuestra inteligencia es lingüística. Pensamos con palabras, nos entendemos con palabras, hacemos proyectos con palabras. No solo hablamos con los demás sino que continuamente hablamos con nosotros mismos, nos explicamos nuestra vida, comentamos lo que nos pasa, gestionamos nuestra memoria haciéndonos preguntas. Mantenemos un permanente diálogo con nosotros mismos, hostil o amistoso, y seria bueno que no fuera destructivo ni deprimente, sino que nos diera fuerza y claridad.

Todavía hay más: también nuestra convivencia es lingüística. Vivimos entre palabras, nos entendemos o malentendemos gracias a ellas. Necesitamos saber expresar nuestros sentimientos, defender nuestros puntos de vista, comprender a los demás. Cuando el lenguaje falla, la violencia aparece. Y no hay mejor medio que la lectura para adquirir esos mecanismos lingüísticos que son imprescindibles para una vida verdaderamente humana.

Por último, la calidad de la democracia también depende de la lectura. Lo primero que hacen los dictadores es censurarla, prohibirla o, al menos, disuadir de ella, porque saben muy bien que la lectura es el gran enemigo de la tiranía. Cuando no se sabe comprender un argumento, o se siente la pereza de buscar información, o se vive pegado al televisor, se acaba sometido a la sugestión del grito, la consigna, el clip publicitario, el convencimiento fácil, el insulto. Y todo esto es la antesala de la sumisión.

Necesitamos una democracia de lectores, necesitamos mayorías ilustradas, necesitamos recuperar la sabiduría de vivir, el sentido de la historia, la comprensión de nosotros mismos y de nuestros sentimientos, cosas que sólo los libros nos proporcionan. Las imágenes son emocionantes, conmovedoras, pero mudas. Sólo las palabras, el discurso, permite captar su sentido, serenar la pasión mediante la idea, encontrar un acuerdo que no sea una rendición, iluminar el mundo y su memoria. La lectura es la vanguardia de la libertad". Elogio a la lectura. José Antonio Marina

El discurso largo y retórico, es el más afín a los sofistas, a los que no les interesa la verdad sino imponer de forma unilateral unas ideas bellamente entrelazadas y ya fijadas de antemano. El lenguaje termina por convertirse en un instrumento de manipulación, es un arma para convencer e impresionar a las masas, es un medio eficaz para imponerse a los demás, si se dominan las técnicas adecuadas.

  • La palabra es un poderoso tirano, capaz de realizar las obras más divinas, a pesar de ser el más pequeño e invisible de los cuerpos. En efecto es capaz de apaciguar el miedo y eliminar el dolor, de producir la alegría y excitar la compasión. Gorgias
  • No hay nada tan increíble que la oratoria no pueda volverlo aceptable. Marco Tulio Cicerón

El diálogo socrático, en cambio, puesto que supone adentrarse en lo desconocido y requiere estar dispuesto a someterse a un continuo cuestionamiento, es más afín a los filósofos, a los amantes de la verdad. El diálogo es el procedimiento básico del asesoramiento filosófico.

La filosofía, maestra de vida. Mónica Cavallé.

EL ESCALOFRÍO DE LA BELLEZA


  • La belleza es el esplendor de lo inteligible en lo sensible. Platón

Lo bello comparte con lo bueno y lo delicioso la tarea de lograr que haya más vida humana mejor, es decir más cooperativa y solidaria, más rica en experiencias, más llena de imaginación, más confortable y exquisita, en una palabra, menos sumisa a la oscuridad devoradora e insensible de la muerte. Entre los griegos, la idea de felicidad era estética y la de belleza era moral; y esto no porque los griegos estuviesen confundidos, sino porque eran civilizados. The Mutability of Aesthetics Categories

¿En donde reside la “fuerza” de los artistas? Sin duda en su habilidad de producir placer, el cual es junto al dolor, el instrumento por excelencia de la formación de las personas. Quien es dueño de los mecanismos del placer controla al menos en gran parte la educación de la ciudadanía: por tanto más vale que dichos instrumentos estén en buenas manos.

Nada ejerce mayor seducción sobre los seres humanos que la representación, por ficticia o caprichosa que sea, del comportamiento vital de nuestros semejantes. Un buen artista puede hacerle “creíble” y hasta admirable cualquier tipo de vida incluso al más sofisticado de los espectadores...¡por no hablar de su influjo sobre el vulgo!

Fantasear sobre cosas inverosímiles es mucho más “entretenido” que estudiar la esencia inmutable de lo real, sobria y rigurosa como, por ejemplo, la geometría. Aún más grave: como los que quieren agradar a su clientela y causar placer a la mayoría, se centran en la delectación en las biografías de malvados “porque el hombre malo es múltiple, divertido y extremo, mientras el hombre bueno es tranquilo y siempre el mismo”. La ética es estéticamente “aburrida” y lleva las de perder en materia de diversión frente a la estética -que pretende ante todo la novedad y lo insólito-, porque sabemos de antemano cómo deben ser las personas decentes -su actuación se rige por principios, por normas que conocemos aún antes de conocerles a ellos-, en tanto que los malos resultan variados en su transgresión y sorprendentes. Sólo hay unas cuantas maneras de portarse bien, mientras que las de portarse mal son innumerables.

  • El artista no puede representar ni encomiar lo bueno, sino sólo lo demoníaco, lo fantástico y lo extremo; mientras que la verdad es tranquila, sobria y limitada; el arte es sofistería, en el mejor de los casos una mímesis (imitación) irónica cuya falsa “veracidad” es un astuto enemigo de la virtud. El fuego y el sol. I. Murdoch.

Tampoco la creación estética y sus goces pueden entenderse adecuadamente si no se comparten. Cuando descubrimos algo hermoso lo primero que hacemos es buscar a alguien que pueda disfrutarlo con nosotros: junto a él o a ella, también nosotros lo disfrutaremos más.


Las preguntas de la vida. Fernando Savater.

Introducción


Párate..., Medita en silencio..., busca ..., practica..., valora..., descubre y aprende..., comparte..., disfruta y mejora la calidad de vida en plenitud y sin estrés...


Los últimos cambios tan acelerados en el contexto sociocultural, los avances tecnológicos en la sociedad postindustrial de la información y la comunicación, el libre mercado y la globalización, todo evaluado bajo la perspectiva de competitividad, en ocasiones, desleal, "sálvese quien pueda", eficiencia, eficacia, rentabilidad y economicidad, han provocado el deterioro de las relaciones humanas: los valores se basan más en el bienestar material individual y se descuida la dignidad de la persona.

Los valores materiales, como la posición social, el valor del dinero, la apariencia externa o las posesiones personales, crean una cultura de
acumulación, posesividad, egoísmo, avaricia, individualismo y soledad, y es la principal causa del conflicto, la explotación, la pobreza y la tensión en el mundo.

Debemos esforzarnos en
mejorar la convivencia y en avanzar hacia una "aldea global" mejor, más cohesionada socialmente, más humanizada, diversa, multicultural y plural, más segura y confortable, libre de: guerras, pobreza, discriminación, abuso, exclusión social, marginación, acoso, represión, sufrimiento, de actitudes y comportamientos que impliquen discriminación por razón de nacimiento, raza, sexo, convicciones ideológicas o religiosas, discapacidades físicas, psíquicas o sensoriales, así como por cualquier otra condición personal o social.

Gran parte de los frutos que podamos recoger en el mañana dependerá de lo que estemos sembrando en el presente. SOMOS LAS SEMILLAS DE UN MUNDO MEJOR.

10-diciembre-1948, Las Naciones Unidas proclama la Declaración Universal de Derechos Humanos como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, MEDIANTE LA ENSEÑANZA Y LA EDUCACIÓN INTEGRAL, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, ...

Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad,...toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática. Art 29. Declaración Universal de los Derechos Humanos

Debemos considerar los cuatro pilares de la educación en el siglo XXI: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a convivir y aprender a ser. Informe Delors.

La EDUCACIÓN ha de entenderse como medio para lograr la formación integral y armoniosa (cognitivo y emocional) de la persona en sus dimensiones individual y social; la formación de ciudadanos críticos e independientes que sean cada vez más exigentes con (todos) los políticos que les representan en las instituciones democráticas (libertad, pluralismo, derechos y obligaciones en la vida, para promover una sociedad libre, tolerante y justa); la comprensión del mundo y de la cultura (especialmente en sus aspectos humanístico, artístico, científico y tecnológico); y para poder participar en el desarrollo de la sociedad del conocimiento.

La educación como la convivencia democrática, es un proceso global y una tarea compartida de toda la sociedad y, como tal, posibilita el cambio cultural y el progreso social, pues permite, por un lado, su finalidad principal: el desarrollo integral de la persona, que conlleva el conocimiento, la concienciación y el compromiso con los problemas mundiales; así como facilita, por otro, la búsqueda y puesta en práctica de las soluciones adecuadas. ---------------------------------------------------------------------------------------------
No puede haber derechos humanos en sociedades sin desarrollo integral y equitativo, debido a sus condiciones económicas, sociales, culturales y políticas, que no sean capaces de satisfacer las demandas y NECESIDADES básicas de sus ciudadanos. Tampoco debe haber una doble moral, donde se de una disociación entre lo que se postula y lo que realmente se hace. --------------------------------------------------------------------------------------------
1. El ser humano no solamente actúa por razonamiento, también influyen las emociones y los sentimientos. 2. Es importante utilizar la brújula de la "conciencia emocional", (reconociendo cómo nuestras EMOCIONES afectan a nuestras acciones y utilizando nuestros VALORES como guía en el proceso de toma de decisiones), para evaluar si la actividad que vamos a emprender vale la pena. El éxito dependerá más de las competencias emocionales que de las capacidades cognitivas. 3. En un mundo tan cambiante la flexibilidad, la posibilidad de adaptarse al cambio es más importante que la experiencia. Cristi Cou ------------------------------------------------------------------------------------------

LA ONTOLOGÍA: lo que "hay" en la vida


La Ontología es la teoría de los objetos como objetos, de la totalidad de la existencia. Hay 4 regiones o esferas en la que la totalidad de los objetos pueden dividirse :

1. LOS OBJETOS REALES (árboles, piedras, plantas, animales, etc están ahí aunque cierre los ojos). Son seres reales, temporales y causales.

2. LOS OBJETOS IDEALES:

  1. Las relaciones entre las cosas. Ej. la igualdad, la semejanza, la proporción, etc.

  2. Los objetos matemáticos. Ej. el punto, la línea, el círculo, los números, los dobles, los triples, las razones, las raíces, las integrales, etc.

  3. Las esencias. Ej. la idea de Napoleón.

No son cosas, son seres ideales porque no son temporales ni causales. No nacen, ni perecen, ni cambian en el tiempo y en el espacio y, tampoco no se causan unos a otros, sino que la relación entre ellos es la de implicarse idealmente, como la conclusión está implicada en la premisa de un silogismo.

3. LOS VALORES (esfera axiológica) son las cualidades que poseen las cosas en su relación con el ser humano. No hay cosa alguna que no tenga un valor o cualidad, ya que las cosas no nos son completamente indiferentes: nos producen impresiones subjetivas de agrado o desagrado y nosotros las proyectamos sobre las cosas.

Tienen la siguiente jerarquía de preferencia:

  1. Útiles: los hacen aptos para satisfacer necesidades prácticas: (in)útil, (in) adecuado, (in)conveniente, ... (induce los fundamentos de la economía)

  2. Vitales: fuerte, débil, ... (moda, formas sociales, deportes,..)

  3. Lógicos. verdad, falsedad, ... (lógica)

  4. Estéticos: los que producen determinadas emociones: bello, feo, sublime, ridículo, ... (estética)

  5. Morales: las cualidades que poseen las relaciones entre las personas, y entre éstas y su medio, que se estiman las más adecuadas y convenientes: (in)justo, misericordioso, despiadado, ... (ética)

  6. Religiosos: santo, profano, ... (religión)


Los valores no son entes, como las cosas reales (no se ven como los colores) o como las impresiones subjetivas (no se entienden como los números y los conceptos), sino que valen. Son cualidades “irreales” de entes, adheridas a ellos. Integran la realidad, dándole eso: valer. Sólo cabe "sentirlos", o mejor, "estimarlos" o "desestimarlos". Pero, los valores no existen sino para sujetos dotados de facultad estimativa; sólo existen para los seres humanos.

Son ajenas a la cantidad (no hay manera de dividir o multiplicar la belleza de un cuadro), al tiempo (no deja de ser bello con el tiempo), al espacio (no puede ser feo en otro sitio) y son absolutos (han estado y están siempre ahí, independientes de que se hayan o no descubierto por intuición en un momento de la historia). Tienen polaridad, pues todo valor tiene un contravalor (a bueno se contrapone malo); toda no-indiferencia puede serlo, por alejarse, positiva o negativamente, del punto de indiferencia.


4. Los objetos metafísicos, de los cuales por lo menos uno, LA VIDA o lo que Heidegger llama LA EXISTENCIA -yo mismo, el estar en el mundo- está inmediatamente en nuestro poder y a nuestro alcance. No es ninguno de los tres objetos anteriores: a) No es una cosa real, ya que contiene a las cosas reales; b) tampoco un objeto ideal, pues fluye y cambia con el tiempo, c) no es un valor pues mi vida es una realidad.


¿Qué es lo que existe? Existe la vida -que no está en ninguna parte y es un ente independiente-; La vida es la existencia, la única existencia absoluta y auténtica, puesto que es el recipiente, la raíz misma de los otros tres tipos de entes (cosas reales, objetos ideales y valores), que “están en” la vida, en donde esas asientan su existencia, su entidad; por lo tanto, dependen de la vida en cierto modo, están en cierto modo subordinados a la vida.


Sólo la vida en la cual yo estoy sabe por mí que existe; sólo la vida tiene seguridad de existir. y esa seguridad de existir hace que su existencia sea la existencia fundamental y primaria, mientras que las otras son siempre existencias secundarias y derivadas. Además, la vida es el único ente que se interesa por sí y por cualquier ente derivado. Una piedra es un ente, pero no sabe lo que es, ni se interesa por serlo.

Características de la vida:

  1. Nos es dada. Nadie se da la vida a sí mismo, nos encontramos en la vida. Pero está por hacer, por vivir.

  2. Es la no-indiferencia. A la vida le interesa: primero, ser, y, segundo, ser esto o ser lo otro: no sólo le interesa existir sino también, consistir, vivir de cierta manera.

  3. Es preocupación orientada al futuro, que no existe, para luego acabar siendo una ocupación con las cosas, es un “quehacer” en el presente que existe.

  4. La libertad coexiste con la necesidad (el determinismo): Para ser libres viviendo, tenemos necesariamente que hacernos esa libertad.

  5. Con relación al tiempo que la vida “es”, el presente es un futuro que ha llegado a ser. Es propiamente lo que todavía no es, es lo que va a ser, está por ser. No como el tiempo que está “en” la vida (el astronómico), donde el presente es el resultado del pasado. Es precisamente ese afán de querer ser, esa anticipación del futuro, es preocupación que hace que el futuro sea, él, el germen del presente. El presente es un sido del futuro, es un “futuro sido” (Heidegger), y en ese instante lo que “ya” es es excremento de la vida y la vida sigue su curso en busca de sí misma, a lo largo de ese infinito futuro infinitamente fecundo.

En esa carrera de la vida, en esa ocupación que es preocupación, en ese presente que es un futuro que ha llegado a ser, la no-indiferencia se manifiesta en que la vida es angustiosa, es ansiedad de ser, por seguir siendo, para que el futuro sea presente, y, por otro lado, temor de la nada, de no ser, de dejar de ser. La nada sobrecoge al hombre; y entonces la angustia de poder no ser es la que lo atenaza y sobre ella se levanta la preocupación, y sobre la preocupación la acción para ser, para seguir siendo, para existir.

Lecciones preliminares de filosofía. Manuel García Morente

  • El hombre no es lo que es y es lo que no es. Sartre.

    Los humanos no somos algo dado previamente de una vez por todas, algo “programado” de antemano, ni siquiera ese “algo” que cada cual pretendemos establecer como nuestra verdadera identidad, sino que somos lo que somos, lo que aún no somos o lo que anhelamos ser, nuestra capacidad de inventarnos permanentemente, de transgredir nuestros límites, la capacidad de desmentir lo que previamente hemos sido.
  • El no ser es el destino de todo ser particular. Marcel Conche. La muerte es “destino” en el sentido de que no la elegimos y que siempre elegimos contra ella pero sin lograr evitarla.
  • En cuanto desaparece el futuro -por predeterminado, sea quien lo dispone Dios o la Naturaleza- se asfixia la libertad, que sólo puede respirar aires de porvenir. Las preguntas de la vida. Fernando Savater.
  • La vida es darme cuenta, enterarme que estoy sumergido, náufrago en un elemento extraño a mí, donde no tengo mas remedio que hacer siempre algo para sostenerme en él, para permanecer a flote. Y no me he dado la vida, sino, al revés, me encuentro en ella sin quererlo, sin que se me haya consultado previamente ni se me haya pedido la venia. Ética para náufragos. J.A. Marina