La influencia de la belleza está ahí



Hoy en día, ser guapo no garantiza el éxito, pero lo pone al alcance de la mano:
  • En el tema judicial, a los guapos se les condena a penas más leves; se duda más de las pruebas incriminatorias cuando inculpan a una persona atractiva y se tiende a no creer a los testigos.
  • Los peatones están más dispuestos a ayudar a una persona atractiva que busca la dirección de una calle.
  • En la selección de personal.
  • Las pacientes más guapas ingresaban menos veces, sus estancias duraban menos; tenían pocas probabilidades de que se les diagnosticara un trastorno grave. Claro que habría que saber cuántas de estos beneficios son, a la larga, prejudiciales.
Su influencia es, en general, inconsciente. Debemos considerar este hecho en nuestras decisiones y en el trato con los demás.

El hábitat del unicornio. Luis Muiño

Ideas maquiavélicas



Adaptación personal de una parte de El príncipe de Nicolás Maquiavelo, creador de la política como ciencia

Nota: príncipe se asimila a líder, jefe, profesor, etc.; Estado a empresa, trabajo,etc; súbditos a grupo y secretarios a colaboradores, equipo directivo, delegados, etc.

Consejos al líder para que pueda conservar su empresa, ¡ojo!, desde un punto de vista de lo constructivo y positivo:
  1. Ante lo imprevisto, proceder con prudencia, equilibrio, valentía y aún con humanidad. No crearse temores innecesarios. La excesiva confianza le hace a uno incauto y desprevenido, y la excesiva desconfianza, intolerante.

  2. El grupo se deja convencer mucho más por las cosas presentes que por las pasadas y cuando encuentran el bien en el presente, gozan de él y no buscan nada más, incluso procederá a la defensa más esforzada del líder, siempre que el líder no omita cumplir sus restantes obligaciones.

  3. Si no puede hacerse amar, el líder siempre debe evitar ser odiado o despreciado; puede muy bien ser temido sin ser odioso. Si es odiado, el grupo se unirá y buscará ayuda externa para destituirlo.

    Cuando uno quiere ser bueno en todo, y está rodeado de gentes que no lo son, camina hacia su ruina. Hay que aprender a ser bueno o no, según las circunstancias. El líder no debe preocuparse de tener la fama de cruel si para ello tiene que mantener al grupo unido y dispuesto a acometer empresas. Es más odioso generar dejadez, mayores desórdenes y rapiñas, porque se ha sido demasiado clemente.

    • "Debéis, pues, saber que existen dos formas de combatir; la una con las leyes, la otra con la fuerza. La primera es propia del hombre, la segunda de las bestias; pero como la primera muchas veces no basta, conviene recurrir a la segunda. Por tanto, es necesario a un príncipe saber utilizar correctamente la bestia y el hombre."
  4. Las amistades que se adquieren a costa de recompensas, se compran pero no se tienen, y en los momentos de necesidad, no se puede disponer de ellas. Las personas temen menos el ofender al que se hace amar que al que se hace temer, porque el amor se retiene por el solo vínculo de la gratitud, que puede romperse por interés personal; mientras que el temor se mantiene siempre con el del castigo, que no abandona nunca a las personas.

  5. Para penalizar a alguien, debe haber justificación y causa manifiesta.

  6. Un líder prudente debe apoyarse en aquello que es suyo. Es preferible que lo tachen de tacaño, que, para mantenerse, provocar la pobreza del grupo, el desprecio, la rapiña, el hurto o robo al grupo: Se olvida más pronto la muerte de un padre que la pérdida de un patrimonio.

  7. Un líder debe ingeniárselas para que cada una de sus acciones le proporcione fama de persona grande y de ingenio excelente.

  8. Manteniendo ocupado al grupo, atentos al resultado final, estos dejarán de pensar con calma en promover disturbios internos. Sin que ellos se den cuenta, el líder va consiguiendo reputación y sometiéndolos a su poder.

  9. Las desuniones son sólo beneficiosas en tiempo de paz, al permitir manejar con mayor facilidad al grupo. Pero cuando viene el conflicto, la división no sirve. Un líder sabio debe, cuando tenga la oportunidad, fomentarse con astucia alguna oposición a fin de que, una vez vencida, brille a mayor altura su grandeza.

  10. El líder debe elegir colaboradores sensatos y otorgarles solamente a ellos la libertad de decirle la verdad. Desanimar al grupo a darle consejos, si no se les pide. Debe estar siempre preguntando y escuchar pacientemente, enojándose incluso si alguien no le dice la verdad. Después, debe decidir por sí mismo y proceder directamente y mantenerse con determinación. Si actúa de otra manera constantemente, acarrea una baja estimación en el grupo.

  11. Podemos tener por prudente al líder cuando sus colaboradores son competentes y fieles, porque ha sabido conocerlos bastante bien y sabe mantenerlos fieles a su persona. De lo contrario, debemos formar sobre él un juicio poco favorable; porque ha comenzado con una falta grave tomándolos así.

    Cuando el colaborador piensa más en sí que en el líder, y que en todas sus acciones anda buscando su provecho personal, jamás será buen colaborador y jamás hay que fiarse de él.

    Pero, por otra parte, el líder para conservar fiel a su colaborador debe pensar en él recompensándole con honores y responsabilidades, enriqueciéndolo y vinculándolo a su persona. De esta manera, el colaborador, que no puede mantenerse al margen del líder, los abundantes honores y riquezas no le llevan a desear más, mientras las abundantes responsabilidades le hacen temer posibles cambios. De esta forma, pueden tener confianza el uno del otro. De lo contrario, el final es siempre desastroso para ambos.

  12. Los líderes nuevos encuentran más lealtad y mayor utilidad en aquellas personas que al comienzo de su mandato no se les tenía confianza o eran sospechosas. Están más obligadas a servirle, por cuanto que saben que les es más necesario borrar con sus actos la mala opinión que el líder tenía de ellos. En cambio, los que sirven con demasiada seguridad descuidan sus asuntos. Si el nuevo líder ha recibido apoyo únicamente de aquellos por su descontento con la situación anterior, solamente con esfuerzo y con grandes dificultades podrá mantenerlos a su lado y será imposible que pueda tenerlos contentos. Verá que le resulta mucho más fácil ganarse como amigos a aquellos que resultaban beneficiados de la situación anterior.

  13. Un líder también adquiere prestigio cuando es un verdadero amigo y un verdadero enemigo, es decir, cuando se pone resueltamente en favor de alguien contra algún otro. Esta forma de actuar es siempre más útil que permanecer neutral. El vencedor no quiere amigos dudosos que no lo defienden en la adversidad; el derrotado no te concede refugio por no haber querido compartir su suerte. Si permaneces neutral, estarás a merced del vencedor, con regocijo y satisfacción del vencido. Un líder debe guardarse de establecer una alianza con alguien más poderoso que él para atacar a otros, a no ser que se vea forzado a ello. En caso de victoria, se hace su prisionero y los líderes deben ser libres.

Trabajan para QUE NO SE PIERDA EL TIEMPO



Existe una comisión llamada la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles que parece que está investigando los horarios laborales y han elaborado un informe titulado Decálogo para la Racionalización de horarios en el marco laboral.

Como objetivos prioritarios de esta iniciativa nos señalan los siguientes:

  1. conciliar nuestra vida personal, familiar y laboral.
  2. aumentar la PRODUCTIVIDAD.
  3. apoyar el rendimiento escolar.
  4. favorecer la igualdad.
  5. disminuir la siniestralidad.
  6. facilitar la globalización.
  7. mejorar nuestra CALIDAD DE VIDA.
  8. cuidar y mantener hábitos saludables.
  9. dormir el tiempo suficiente.
  10. dar mayor valor al tiempo

Además, PARA NO PERDER EL TIEMPO, sobre todo, EN LAS REUNIONES DE TRABAJO, se aconseja:

  1. ser puntual, a las reuniones o al trabajo, ya que, además de ser una "señal de respeto" hacia el tiempo a los demás, la puntualidad en el comienzo de la jornada legitima aún más al trabajador para salir a su hora.
  2. organizar el tiempo. La planificación "es la piedra angular de la gestión del tiempo". Escribir un listado de tareas "puede resultar extremadamente útil"
  3. ser respetuoso con el tiempo de uno mismo.
  4. ser respetuoso con el tiempo de los demás.
  5. seguir la regla de los 3 ochos, es decir, “8 horas de trabajo, 8 horas de descanso y 8 horas de tiempo libre”.
  6. que sólo se convoquen reuniones “cuando sea necesario”.
  7. que éstas se organicen “para que no se extiendan más allá de lo debido”.
  8. sustituir las comidas de trabajo por desayunos.
  9. que se evite el ‘presentismo’, es decir, estar por estar, ya que las empresas cada vez evalúan más a sus trabajadores de acuerdo a resultados y no en función de las horas que estos pasen en la oficina.
  10. priorizar y organizar el tiempo en función de la importancia de las tareas, así como a decir 'no', una actitud que ayuda "a evitar tareas" que no corresponden a un trabajador dentro de la empresa.

No obstante, mejorar los horarios y la flexibilidad laboral reducirá las horas que trabajan los españoles, algo que es muy necesario, y subirá la productividad.

Onésimo Alvarez-Moro