Condiciones básicas para el bienestar - El equilibrio cuerpo-mente - Osho

Siente el ritmo.
Si llegas a sentirte en armonía con la existencia, es que vas por el buen camino.
Si encuentras que no estas en sintonía, si te sientes tenso, si surge la angustia, si te pones a temblar –empiezas a perder el sentido de la dirección y comienzas a tener la sensación de que eres accesorio, que nada tiene sentido-, es una señal inequívoca de que has perdido el compás de la existencia.


  • Ponte en contacto con tu cuerpo, que es tu amigo
    No hay nada extraordinario, nada importante. La vida se basa en cosas muy pequeñas. Por lo que si llegas a interesarte por las supuestas cosas grandes, desperdiciarás la vida. Respeta tu vida. A partir de ese respecto empezarás a respetar la vida de los demás.
  • Sé fiel a ti mismo, sé auténtico
    1. Nunca escuches a nadie que pretenda decirte lo que debes ser: escucha siempre tu voz interior (medita), lo que te gustaría ser. De lo contrario desperdiciarás toda tu vida.
    2. Nunca uses una máscara, de lo contrario crearás disfunciones en tu mecanismo: bloqueos. Cuando quieras estar furioso, ponte furioso. Si quieres reír, ríe. Estar furioso o reír a carcajadas no tiene nada de malo. Poco a poco verás que todo el organismo está funcionando. Cuando realmente funciona, hay un ronroneo a su alrededor.
    3. Permanece siempre en el presente, porque toda falsedad penetra o por el pasado o por el futuro. No te molestes ni por la carga del pasado ni por el futuro que no ha llegado todavía.
  • Tú eliges entre ser desdichado o ser feliz
    Normalmente, la gente lleva un hábito de vida negativo, porque la sociedad entera es más o menos infeliz. Aparenta estar enfermo: adquirirás importancia. Si alguien siente éxtasis, se piensa que se ha vuelto loco o se le tiene envidia. Si esta sano, nadie le escucha o está pendiente.
  • Aprende a dejarte llevar y fluir con la existencia. de modo que no sientas culpas ni tengas heridas
    No luches ni contra el cuerpo, ni con la naturaleza, ni con nada; así estarás en paz y a salvo, tranquilo y sosegado. El ego necesita esfuerzo, voluntad, tiene que hacer algo. Cuando uno va contra la corriente, enseguida se cansa y no es capaz de avanzar mucho.
    Ese estado te ayudará a estar más alerta, más consciente, más despierto.
  • Toma relajadamente la vida como llega
    La sociedad es adicta al trabajo, te prepara para la actividad, para la ambición, para la prisa, para la eficiencia. No te prepara para relajarte ni para no hacer nada y descansar. Condena todo tipo de descanso llamándolo holgazanería. Condena a la gente que no está disparatadamente activa; porque la sociedad entera está disparatadamente activa, intentando llegar a algún sitio. Nadie sabe a dónde, pero todo el mundo está en ello: ¡¡Ve más de prisa!”.

    La relajación no es holgazanería. El hombre relajado lo está su cuerpo, lo está su mente, lo está su corazón. No te digo que te relajes todo el día. Haz tu trabajo, pero busca un poco de relajación. Quedarás sorprendido al constatar que si puedes relajarte durante una hora o dos de las veinticuatro, adquirirás una mayor percepción sobre ti mismo.

    Tu comportamiento exterior cambiará; estarás más tranquilo, mas calmado. Cambiará la calidad de tu trabajo: será más artístico y más agraciado. Cometerás menos equivocaciones de las que sueles cometer, porque ahora estás más centrado, menos disperso.
    No estarás corriendo innecesariamente de acá para allá. Irás directamente al punto adonde quieres ir. Harás las cosas que hay que hacer; no te ocuparás de trivialidades. Sólo dirás lo que hace falta decir. Tus palabras serán telegráficas; tus movimientos, armoniosos; tu vida será poesía.

    Habituarte en la relajación será cuestión de días. Insistiendo, llega a aparecer la meditación.
  • Dale espacio a la sabiduría del cuerpo

    "Deja que la respiración funcione como está; el cuerpo sabe exactamente lo que necesita. Si le hace falta más oxígeno respirará más; si necesita menos respirará menos."

    ¡Deja libre a tu cuerpo! No te interpongas para nada. Cuando sientas alguna tensión, relaja esa parte. Despacio y lentamente… Empieza primero mientras estás sentado, descansando, y luego mientras estás haciendo cosas.

  • Tú debes decidir, correr todos los riesgos y desafíos necesarios para ser individual, y para que te aporten la brillantez e inteligencia necesarias
    Cada momento de la vida es una gran sorpresa y nunca se puede aplicar una respuesta preconcebida. Cuando otros deciden por ti, tu alma se queda adormecida y apagada. Cuando empiezas a decidir por ti mismo, surge la perspicacia.

  • Despréndete del sufrimiento impuesto por la sociedad. Sé tú mismo, elévate y ríe.
    La felicidad, estar alegre y sano es natural, siempre está dentro de nosotros; sólo nos alejamos de ellos. Has sido apartado de tu propio ser hacia algo que no eres, la desdicha. Esto es lo que crea que todo el mundo esté en donde no debería estar, que sea lo que no debería ser.

    Tu cuerpo sigue un ritmo musical. El gozo es tan sólo ser tú mismo: estar despierto, vibrante, vital. La sensación de que hay una música sutil alrededor de tu cuerpo y dentro de él como una sinfonía: eso es gozo. Puedes sentirte gozoso cuando tu cuerpo fluye, cuando es como un río que fluye.

    "Baila, pero no seas el bailarín, porque éste empieza a dispersarse y entonces ya no es total. Sólo baila y deja que la danza te lleve a donde quiera ir."

    Si realmente quieres estar sano, tienes que desinhibirte. Ábrete a la vida, confía en ella, y poco a poco ella destruirá todas tus inhibiciones y la energía empezará a manar en todas las partes en donde ha sido reprimida. Tienes que desembarazarte de todo lo que la sociedad te ha inculcado.

    Todo lo que hagas, hazlo con la idea oculta de que tienes que lograr una mayor fluidez. Si tomas la mano de alguien, tómala de verdad. Que no se trate sólo de dos manos entrelazadas, cada una de ellas deseando desprenderse de la otra. Si hablas, que la charla sea apasionada, de lo contrario aburrirás a los demás tanto como a ti mismo.

    La vida debería ser una pasión, una vibrante pasión, una pasión palpitante, una extraordinaria energía. Que nada de lo que hagas sea aburrido, de lo contrario no debes hacerlo. No hay obligación de hacer nada, pero lo que sea que te apetezca hacer, hazlo de verdad.

    Todas las inhibiciones desaparecerán poco a poco y recuperarás tu vida entera. Recuperarás tu cuerpo; lo mismo tu mente. La sociedad ha mutilado tu cuerpo, tu mente; todo. Te han dejado algunas opciones; quedan abiertas hendiduras muy estrechas y tú sólo puedes ver por ellas. No se te permite ver el conjunto.

    Cuando ríe un hombre feliz, lo hace como si riera todo su cuerpo. No sólo lo hacen los labios, no sólo lo hacen la cara. De los pies a la cabeza ríe como un organismo integral. Ondas de risa fluyen por su cuerpo. Revienta de energía. Es una fiesta. Cuando un hombre sano está triste, lo esta totalmente. Cuando un hombre sano está furioso, lo está realmente, totalmente. Cuando hace el amor, solamente hace el amor.

  • Sé receptivo a la dicha
    Haz un esfuerzo deliberado para ser consciente del pacer, del gozo, de la felicidad, y disfrútalo. La naturaleza no tiene un mecanismo incorporado para ello. Eso debe ser aprendido. Es un arte.

    Debes ser estéticamente sensible a todas estas cosas. Te harán más humano, creará una mayor levedad en tu interior, una mayor gratitud hacia la existencia.

    Te sorprenderás al ver que la felicidad crece cada día más y, proporcionalmente, el dolor y la desdicha llegan a ser menores. Llega un momento de vez en cuando, y ese dolor es parte del juego. No llega a molestarlo a uno, y uno lo acepta.