La inteligencia del cuerpo - El equilibrio cuerpo-mente - Osho

El método propuesto consiste en relajarse para aliviar molestias y tensiones, tanto físicas como psicológicas, relacionadas con el dolor y el estrés, a través de una actitud afectuosa y positiva hacia el propio cuerpo.

Estos problemas psico-somáticos son consecuencia de la incomunicación que existe entre la mente y el cuerpo. Hay que entender el cuerpo, aprender a escucharlo y a hablar con él, para de ese modo profundizar y armonizar la conexión cuerpo-mente, y así lograr el equilibrio que todos anhelamos.

LA INTELIGENCIA DEL CUERPO

Cuando es una cuestión que se refiere al cuerpo, escucha al cuerpo.
Cuando es una cuestión que concierne al pensamiento, proyectos, ideas, sueños, lógica, razón, escucha a la mente.
Cuando es una cuestión que se refiere a tu totalidad, escucha al corazón.

La salud es la sensación de bienestar: cuando todo tu cuerpo está funcionando a su máximo potencial, sin nada que lo moleste, sientes un cierto bienestar, una cierta unidad con la existencia.


El cuerpo (soma) no sólo está conectado consigo mismo, está relacionado con su mente (psico), están conectados con un alma transcendental. Los procesos fisiológicos y los psicológicos no son dos cosas distintas, son dos partes de una totalidad. Todo lo que hagas fisiológicamente afectará a la mente y viceversa. Puedes empezar desde cualquiera de los dos extremos a trabajar para cambiar el otro.

"Si respiras hondo es imposible que surja la ira, ya que la mente se desplaza de la ira a la respiración, y el cuerpo no se encuentra en el estado óptimo para enfurecerse."

Lo primero es el cuerpo, porque es el portal de entrada a la mente. Por ser materia tangible el cuerpo es fácilmente manipulable. Primero el cuerpo debe liberarse de todas sus estructuras acumuladas y de forma simultánea, la mente debe ser inspirada para que pueda comenzar a moverse hacia arriba y aśi pueda liberar toda la carga que la mantiene anclada.

El mejor modo de conocer el propio cuerpo es penetrar en el interior de ti mismo y mirarlo desde ahí, desde la parte más profunda de tu ser, entonces resulta un gozo extraordinario de ver su funcionamiento, su tictac.

Escúchalo; siempre está diciendo cosas, pero como estás tan concentrado en la cabeza, nunca lo escuchas. Cuando haya un conflicto entre la mente y el cuerpo, casi siempre tiene más razón el cuerpo que la mente, porque el cuerpo pertenece a una vasta naturaleza y la mente pertenece a la sociedad, tu sociedad, edad y tiempo particulares.

El cuerpo tiene profundas raíces en la existencia, la mente tan sólo oscila en la superficie. Pero siempre le haces caso a la mente, nunca al cuerpo. Esta arraigada costumbre ha hecho perder el contacto entre cuerpo y mente.


El cuerpo es tu amigo; no tu enemigo. Escucha su lenguaje, descífralo.

Y poco a poco, según entres en el libro del cuerpo y pases sus páginas, llegarás a ser consciente de todo el misterio de la vida. Condensado está en tu cuerpo. Aumentado millones de veces, está extendido en el mundo. Pero condensado en una pequeña fórmula, está presente en tu cuerpo.


Lo primero que debes hacer es firmar un tratado de paz con tu cuerpo y no romperlo nunca.
Una vez que has llegado a ese pacto con el cuerpo, este se volverá muy, muy amistoso.
Si cuidas el cuerpo, el cuerpo cuidara de ti, se convierte en un vehiculo de incalculable valor, se convierte en un autentico templo.